¡Bienvenido al blog especializado en Peregrinaciones! Hoy iniciamos la Semana Santa y la liturgia del Domingo de Ramos nos invita a meditar la Pasión de Jesús, que conmemoraremos en diferentes etapas a lo largo de las celebraciones de esta semana. En Jerusalén hay 5 santuraios donde los peregrinos hacen el recuerdo de la Pasión del Señor ¿los conoces? Te invito a leer completo este artículo.
Betfagé
Este lugar sobre el Monte de los Olivos se sitúa en el camino que une Jerusalén con Betania. Es aquí donde Jesús montó en un burro para entrar triunfante a la Ciudad de Jerusalén. En 1876, un pastor beduino encontró aquí un monolito cúbico, pintado con frescos que representan la resurrección de Lázaro y la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. El Patriarca Latino de Jerusalén y la Custodia Franciscana cada año inician aquí la procesión del Domingo de Ramos, dando comienzo a la Semana Santa.

Basílica de la Agonía o Getsemaní
Aquí se dirigió Jesús después de la cena de Pascua el Jueves Santo, se el lugar de la oración de Cristo en el Huerto de los Olivos; la traición de Judas y la consecuente aprehensión de Jesús (Lc. 22,39-54; Mt 26,36- 56; Mc. 14,32-52). Aquí contemplamos una de las basílicas más hermosas de Tierra Santa, diseñada por el arquitecto Antonio Barluzzi. La penumbra que resulta de la poca iluminación de la iglesia nos invita a presenciar el misterio de la agonía del Hijo de Dios aquella noche.

San Pedro in Gallicantu
El término latino “Gallicantu” significa en español “Canto del Gallo”. Aquí se cumplió lo que Jesús había anunciado a Pedro en la Última Cena: En verdad te digo que esta misma noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces (Mt 26,34). La negación de Pedro es narrada por los 4 evangelistas, situándolo en el momento del juicio de Jesús ante Caifás, el Sumo Sacerdote. La tradición y la arqueología corroboran que debajo de la iglesia que hoy contemplamos, pudo estar el palacio del sumo sacerdote; pues durante su construcción en 1931 se descubrieron restos de una basílica bizantina del siglo V; además de unos calabozos y baños de purificación judíos que datan del siglo I.

Iglesia de la Flagelación
La tradición ubica aquí dos acontecimientos de la pasión de Cristo: su flagelación (Jn. 19,1-3) y su condena a muerte (Mt. 27, 22-23.26). Se ubica en la Antigua ciduad de Jerusalén, sobre lo que fue la Fortaleza Antonia. Aquí residia el procurador romano en las fiestas de la pascua para sofocar cualquier alboroto de los judíos. Aquí estuvo Poncio Pilatos, cuando le fue presentado Jesús. La iglesia fue construida en 1904 sobre los restos de una iglesia medieval. Los grupos de peregrinos inician aquí la meditación del Viacrucis y continúan por la Vía Dolorosa hasta llegar a la Basíica del Santo Sepulcro.

Basílica del Santo Sepulcro
Es el corazón para la cristiandad. Aquí se encuentra el Calvario y la Tumba de Cristo, memoriales de los últimos eventos de la vida terrenal de Dios que se hizo hombre para nuestra salvación, murió y al tercer día resucitó de entre los muertos.

Es complicada y fascinante la historia de esta Basílica monumental. En tiempos de Cristo este lugar estaba fuera de la ciudad, pues los judíos, no acostumbran a enterrar a los muertos dentro de las ciudades. Las pruebas históricas y arqueológicas dan autenticidad de este lugar. En próximos días dedicaremos una entrada específicamente para hablar de este santuario. ¡Mantente al pendiente!
¿Ya has visitado estos santuarios? ¿Te gustaría visitarlos? Sin duda que todo cristiano deberíamos tener en el corazón el deseo de visitarlos al menos una vez en nuestra vida. Y ser testigos de los más grandes misterios del amor de Cristo a la humanidad. A todos bendecido inicio de la Semana Santa.

