¡Bienvenido al blog especializado en Peregrinaciones! Hoy celebramos en la Iglesia católica la Anunciación del Ángel Gabriel a María o la Encarnación de Jesús. Dos hechos que envuelven el mismo misterio de Dios que se hizo hombre. Esto aconteció en Nazaret, en Tierra Santa.
El peregrino que llega a Nazaret encuentra que hay dos santuarios que recuerdan la Anunciación. Uno es la Basílica de la Anunciación resguardada por la custodia franciscana. El otro es la Iglesia de San Gabriel que pertenece a la iglesia griega ortodoxa conocido también como la Fuente de María ¿Hay contradicción en estas dos tradiciones? Te invito a leer completa esta entrada.


El Evangelio de San Lucas narra cómo el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». El texto no especifica a donde entró. Pero la ininterrumpida tradición cristiana, la historia y la arqueología confirman que fue en la propia Casa de María. La misma que junto a los restos de otras casas que hoy vemos, conformaron la antigua ciudad de Nazaret en el siglo I.

Es el lugar que hoy resguardan los franciscanos y en el que con total certeza ocurrió la Encarnación. Cuando entras a esta hermosa Basílica sobresale con sencillez la gruta que tiene un altar blanco con la la inscripción latina: “Verbum caro HIC factum est”, que se traduce “El Verbo AQUÍ se hizo carne”.
¿Y entonces qué pasó en la Fuente de María? La tradición de este lugar se basa en el Evangelio apócrifo de Santiago (XI, 1-3) que cito textualmente:
“Y María tomó su cántaro, y salió para llenarlo de agua. Y he aquí que se oyó una voz, que decía: Salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo, y bendita eres entre todas las mujeres. Y ella miró en torno suyo, a derecha e izquierda, para ver de dónde venía la voz. Y, toda temblorosa, regresó a su casa, dejó el cántaro, y, tomando la púrpura, se sentó, y se puso a hilar. Y he aquí que un ángel del Señor se le apareció, diciéndole: No temas, María, porque has encontrado gracia ante el Dueño de todas las cosas, y concebirás su Verbo”

La historia seguramente algunos la conocían por películas de la vida de Jesús que retoman esta tradición. Algunos iconos o imágenes sagradas también se inspiran en este texto apócrifo. Representan a María hilando o junto al pozo, cuando el Ángel va ante ella.
Esta es la razón por la que hay dos sitios que recuerdan la Anunciación en Nazaret, pero ninguno se opone al otro. Por el contrario, se complementan y nos muestran el lado más humano de María. Una mujer sencilla, que realizaba labores como la mujer de su tiempo, que vivía en aquella humilde casa-gruta, en la que sigue resonando hasta hoy el saludo “Ave María” y el “Hágase en mí según tu palabra”, cada vez que un grupo de peregrinos reza ahí la oración del Ángelus. Palabras que cambiaron la historia de la humanidad.

Por último, quiero recordarles por qué el 25 de marzo se celebra la Encarnación. La fecha no la indica ningún texto bíblico o apócrifo. La respuesta es simple: si el Nacimiento de Jesús lo celebramos el 25 de diciembre, su gestación inició 9 meses antes, como la del desarrollo natural de un bebé. Así que el 25 de marzo corresponde precisamente a los 9 meses antes de la Navidad.

Esperamos que este artículo haya sido útil para conocer más sobre los lugares santos. Si te ha gustado porfavor comparte con tu familia y amigos. Además, puedes suscribirte para recibir notificaciones de nuevas entradas. ¡Gracias y bendecido sábado mariano!


