Recordemos que en el Antiguo Testamento, Dios hace surgir en el pueblo de Israel a los profetas. Ellos recordaban al pueblo de Israel la promesa de Dios de ser el pueblo elegido del que vendría el Mesías. Al mismo tiempo, los profetas denunciaban al pueblo sus idolatrías y todo aquello que los apartaba del pacto que había hecho con Dios.
Tres Montes guardan recuerdos del profeta Elías: el Carmelo, el Sinaí y el Tabor


