Hoy, 02 de octubre, la Iglesia celebra a los ángeles custodios, nuestros guías espirituales en el camino de la vida. En este artículo conocerás quiénes son, cuál es su misión y cómo nos acompañan cada día. ¿Te has preguntado cuál es su papel en nuestra fe? Sigue leyendo y descúbrelo.
¿QUE SON LOS ÁNGELES?
Para la Iglesia, es una verdad de fe la existencia de seres espirituales, no corporales, que la Biblia llama habitualmente ángeles. (CEC 328, 330). Es decir, creemos que los ángeles son criaturas puramente espirituales, personales e inmortales: con inteligencia y voluntad, superan en perfección a todas las criaturas visibles (CEC 330) no tienen un cuerpo físico, aunque se presenten en una forma corpórea.
Le llamamos “Ángel” por razón de su oficio: la palabra «ángel» proviene del latín angĕlus, que a su vez deriva del griego ἄγγελος (ángelos), que significa «mensajero», pues, con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios, ellos contemplan «constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos» dice el evangelio (Mt 18, 10), son «agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra» (Sal 103, 20) (CEC 329) así lo muestra en diversos ejemplos la Sagrada Escritura.

Recordemos que, en la Iglesia Católica, los ángeles se clasifican en nueve jerarquías o coros, que se dividen en tres órdenes: Primera jerarquía: Serafines, Querubines y Tronos, Segunda jerarquía: Dominaciones, Virtudes y Potestades, Tercera jerarquía: Principados, Arcángeles y Ángeles. (en este último coro de ángeles, entendemos a los ángeles custodios)
¿QUIEN ES EL ÁNGEL CUSTODIO?
El ángel custodio o de la guarda, es el ángel dado por Dios a cada persona, desde el inicio de la vida hasta la muerte, toda la vida humana esta rodeada de su custodia e intercesión, él tiene como Misión el cuidado de nuestra Salvación y nuestras buenas obras, sin embargo, no pueden obligarnos a actuar, ya que no pueden ir contra nuestra libertad, solo nos inspiran a realizar buenos actos y evitar el mal.
«Nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida» (San Basilio Magno)

La Escritura nos dice en libro del Éxodo: «Así dice el Señor: Yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te he preparado. Hazle caso y obedécele; no te rebeles contra él” (Ex 23, 20-21).

«Dios ordenará a sus ángeles que te guarden en todos tus caminos» (Salmo 91)
Al respecto del salmo 91, San Bernardo Abad comenta:
«Estas palabras ¡cuánta reverencia deben suscitar en ti, ¡cuánta devoción deben producirte, ¡cuánta confianza infundirte! Reverencia por la presencia, devoción por la benevolencia, confianza por la custodia. Están presentes, entonces, y están presentes en ti, no sólo contigo, sino también por ti. Están presentes para protegerte, están presentes para servirte. (…)

Amemos afectuosamente a los ángeles de Dios, como aquellos que serán un día nuestros coherederos, mientras tanto son nuestros guías y tutores, propuestos para nosotros por el Padre. (…) No pueden ser derrotados ni seducidos y mucho menos seducir, ellos que nos protegen en todos nuestros caminos. Son fieles, son prudentes, son poderosos, ¿por qué angustiarse? Solamente sigámoslos, estemos cerca de ellos y permanezcamos en la protección del Dios del cielo» (San Bernardo Abad, Discurso 12 sobre el Salmo 9, opera omnia, ed. Cisterc. 4, 1966).
ORAR CON LOS ÁNGELES CUSTODIOS
La Iglesia nos enseña a orar junto a los ángeles, en la Liturgia se une a ellos para adorar a Dios, invoca su asistencia y celebra más particularmente ciertas memorias. Por esto, en la celebración de los Santos Ángeles Custodios es el 02 de octubre, extendida a toda la Iglesia en 1670 por el Papa Clemente X. Este día, la Iglesia ora así en la en la oración colecta: «Dios nuestro, que con amorosa providencia has enviado a tus santos ángeles para que nos guarden, concédenos experimentar su protección aquí en la tierra y disfrutar, junto con ellos, la felicidad del cielo
El padre Pío de Pietrelcina, quien tuvo una relación muy especial con su ángel custodio, enseñaba a sus hijos espirituales:
“Invoca a tu ángel guardián para que te ilumine y te guíe. Es para eso que Dios te lo ha dado. Entonces, ¡úsalo!” (San Pío de Pietrelcina)

En este día de los ángeles custodios, recordemos la valiosa misión que tienen en nuestras vidas: guiarnos, protegernos y acercarnos a Dios. Que nuestra fe en su presencia nos inspire a vivir con confianza, sabiendo que no estamos solos en nuestro camino hacia la salvación. Invocarlos en oración es abrirnos a su ayuda constante y su amorosa protección.

