Si peregrinas en París…¡tienes que visitar la Basílica del Sagrado Corazón!

Mis queridos peregrinos les saludo con mucho cariño esperando y se encuentren muy bien y Bendecidos por Dios, hoy quiero compartirles la gran experiencia que viví al ir a peregrinar a un lugar hermoso “Basílica del Sagrado Corazón” que se levanta sobre la colina de Montmartre.

Un lugar impresionante…

Es a la vez Basílica y Templo Expiatorio para la Adoración Eucarística, ¡es el lugar sagrado más importante de París! Se sitúa en la colina de Montmartre, una elevación de 130 metros de altura junto a la ribera derecha del Río Sena. Destaca principalmente la cúpula blanca de la Basílica del «Sagrado Corazón» uno de los monumentos más visitados en la actualidad.

Tiene forma de cruz griega, adornada con cuatro cúpulas, el domo central de 80 metros de altura, formada por una columnata. En el ábside una inmensa torre cuadrada hace las veces de campanario que tiene una campana de 3 metros de diámetro y de 18.550 kg de peso. La cripta posee la misma disposición que la iglesia, y es una de las curiosidades de la basílica.

Datos curiosos

  1. El color característico del templo llama mucho la atención, está construido con una piedra llamada “travertino” que se va blanqueando con el pasar de los años. ¡Resplandece sobre París!
  2. La magnífica cúpula del Sagrado Corazón accedemos trescientos escalones por subir. El trayecto hasta las alturas brinda un recorrido de lo más interesante, con una empinada escalera de caracol que indica el comienzo del camino.
  3. Es cierto que para ver gárgolas en París, se debe dirigir la mirada en la Catedral Notre Dame, pero en la cúpula también están estas históricas criaturas. La función en este caso era como canalizadoras del agua, como protección del templo y ahuyentar a los pecadores.
  4. La escultura más curiosa es la de un hombre que está sosteniendo su cabeza con las manos, se trata precisamente de Saint Denis. La tradición cuenta que fue decapitado justo en el “monte de los mártires”, lugar mejor conocido como Montmartre donde se levanta la Basílica del Sagrado Corazón. Por un milagro el cuerpo recogió su cabeza del suelo para llevarla en oración por siempre. Saint Denis como el santo patrono de París, es un ícono que se encuentra en casi todas las iglesias de la ciudad.

El mosaico Cristo Resucitado

En el templo se encuentran los famosos mosaicos que dan brillo en la estancia, No es cualquier manifestación artística, sino que este resulta ser el mosaico más grande del mundo.

Exactamente son 465 m² de mosaico que representan a “Cristo Resucitado”, nombre común por el cual se conoce la obra.

El título real es “Cristo en Majestad y el Sagrado Corazón adorado por la Virgen María, Juana de Arco y el Arcángel San Miguel”. La enorme devoción que el pueblo de Francia le profesa al Sagrado Corazón de Jesús hace que este mosaico sea el más visitado de todo el país.

Podemos ver en esta obra a Cristo, con sus brazos en forma de cruz abiertos, entregándose a Dios para lograr la salvación de los hombres. En dicho ruego religioso a su Padre, acompañando a Cristo, va su madre, la Virgen, junto al Arcángel San Miguel y nada menos que la heroína francesa por excelencia, la propia Juana de Arco.

Estos últimos tres personajes se representan en menor tamaño y en el centro de la composición se encuentra el propio Sagrado Corazón.

La Adoración Perpetua.

Los visitantes se extrañan siempre de encontrar en esta iglesia que creían vacía, excepto en horas de misa, una comunidad de orantes, silenciosos, la mirada fija en la custodia que domina el altar mayor.

Desde hace más de 130 años, la exposición perpetua del Santo Sacramento, “Santísimo” marca de forma característica la vida de oración de la basílica, antes, incluso, de la finalización de su construcción.

Como un joyero que recibe el más hermoso de los tesoros, experimentamos la presencia de Dios entre nosotros, la Adoración Eucarística es realmente el alma y la vida de este lugar. En un contacto personal con el Dios viviente, tanto adultos, jóvenes, niños, se dejan acariciar por el amor y la misericordia infinita que les espera y se unen a la ofrenda de Cristo para la Salvación del mundo.

Mi Testimonio de ese lugar.

Ya para finalizar quiero compartirles de este gran testimonio de fe…

Cuando llegamos al lugar, mis peregrinos y yo bajamos del autobús y empezamos a caminar para subir a la Basílica, al ver desde abajo lo impresionante de esta maravillosa construcción no me queda la menor duda de que es digna de nuestro Señor.

Subimos las escalinatas y cuando la tuvimos de frente, fue un sentimiento muy bonito, poder admirarla y también el poder ver la ciudad de París en una vista muy espectacular.

Para mi sorpresa, cuando entre a la basílica, lo primero… ver a Jesús Eucaristía al centro y a lo alto del templo, en su custodia, fue para mí una gran bendición ya que me recibía Jesús con los brazos abiertos y sentí como me mostraba su gran amor al poder estar allí

Sin pensarlo, busque el lugar para arrodillarme y dar gracias por tan hermoso recibimiento, mi corazón se llenaba de gozo a contemplar a Jesús en la Eucaristía.

Y otra gran sorpresa, al empezar a caminar para admirar la basílica, nada más y nada menos que un cuadro grande con la Imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe, en una capillita, no podía faltar nuestra madre del Cielo que también nos recibe y nos lleva a Jesús. En lo personal, que la imagen de nuestra virgen Guadalupana este hasta allá en esos lugares, me hace sentir en casa y saber que ella siempre nos acompaña y nos muestra su amor maternal.

Sin duda este lugar está lleno de una fe impresionante hacia Dios y María.

José Manuel Mendoza García “Chepe”

Puede que también te guste...

Déjanos tu comentario

Descubre más desde Peregrinaciones.blog

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo