Me encanta esta foto y por eso se las dejo con un texto del mismo Juan Pablo II que nos dice cómo se debe peregrinar:
“Para hacer una peregrinación a Tierra Santa hay que ponerse en camino y hacer del viaje físico un “CAMINO DEL ALMA”. Debe meterse ante todo por caminos que el Señor le indicará para llegar hasta Él. Lo esencial de la peregrinación es la decisión interior de responder a la llamada del Espíritu de modo personal, como discípulos de Jesús. La peregrinación es pues “UN CAMINO DE CONVERSIÓN”: en ella el peregrino calca la experiencia del “HIJO PRODIGO”, quien conoce el pecado, la dureza de la prueba y de la penitencia, el sacrificio del viaje, pero conoce también la alegría del abrazo del Padre rico en misericordia, que lo reconduce de la muerte a la vida (cf. Lc 15,24)”

