Cada año, peregrinos provenientes de todo el mundo se unen a los cristianos de Tierra Santa en Betfagé para dar inicio a la Semana Santa. Aquí, de acuerdo con los Evangelios sinópticos, Jesús montó el borrico sobre el que entró a Jerusalén entre Hosannas y el batir de palmas. En este artículo queremos platicarte más sobre este Lugar Santo.

Entre Betania y Jerusalén, sobre la cima del Monte de los Olivos, se encuentra Betfagé. El nombre de esta ciudad significa “Casa de los higos verdes”, probablemente aludiendo al pasaje en el que Jesús, saliendo de Betania, maldice la higuera que no da frutos (Marcos 11, 12-14).

Betfagé es mencionado literalmente en los Evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) como el lugar en el que Jesús inició su entrada triunfal a Jerusalén. Los evangelios relatan que los habitantes de la Ciudad Santa salieron a recibirlo entre gritos de júbilo y batiendo palmas:

Mientras él caminaba, las gentes extendían sus mantos por el camino. Acercándose ya a la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, llenos de alegría, comenzaron a alabar a Dios a grandes voces por todos los prodigios que habían visto y exclamaban: – “¡ Bendito el que viene, el rey, en el nombre del Señor! ¡ Paz en el cielo y gloria en las alturas!”

Hoy en Betfagé encontramos una sencilla iglesia custodiada por los franciscanos donde se recuerda este pasaje. Fue construida en 1883 y remodelada en 1955 por el prominente Arquitecto Antonio Barluzzi. En su interior se resguardan evidencias de la milenaria tradición que corroboran la autenticidad del lugar: una piedra del siglo IV y frescos que corresponden al siglo XII, época de los cruzados. Los frescos muestran en imágenes el pasaje de la entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén.

En la liturgia cristiana, conmemoramos la Entrada de Jesús en Jerusalén el “Domingo de Ramos” o “de las Palmas”. Tenemos noticia a través del diario de la Peregrina Egeria, escrito en el siglo IV, de que en Betfagé se reunía la comunidad cristiana junto al Patriarca para iniciar la procesión del Domingo de Ramos, finalizando en el Santo Sepulcro. Como en el Evangelio, los fieles acompañaban la procesión con palmas y ramas de olivos.

Hoy en día, el Patriarca Latino de Jerusalén y el Custodio Franciscano, se reúne aquí con los fieles locales y peregrinos, para iniciar la procesión del Domingo de Ramos. La procesión transcurre por el Monte de los Olivos, pasando por algunos santuarios como Pater Noster, Dominus Flevit y el Getsemaní. Entra a Jerusalén por la puerta de San Esteban para culminar en la Iglesia de Santa Ana (Bethesda). Es característico la alegría, rezos y cantos con que los fieles acompañan la procesión.

Deseamos para ti que esta sea una Bendecida y Santa Semana. Una oportunidad para meditar los momentos más importantes en la historia de nuestra Salvación y celebrarlos con la comunidad de la Iglesia. Si has peregrinado Tierra Santa, estoy seguro que también será una oportunidad para renovar tu encuentro con Jesús en estos Santos Lugares.

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