Uno de nuestros lemas siempre ha sido “viajar y peregrinar no es lo mismo”, y por ello, uno de nuestros principales objetivos, es estar a la altura de una verdadera peregrinación como la tradición de la Iglesia la ha vivido y la ha entendido siempre. Esto nos obliga a no caer en la tentación de, al preocuparnos tanto por las comodidades externas, olvidar que estamos sobre todo ante un ejercicio de FE y reparación.
Peregrinar, ejercicio de fe, hoy como ayer




