Una peregrinación es un gran tiempo de gracia, en el que se nos das la oportunidad de recibir el sacramento de la Confesión, para reconciliarnos con Dios y empezar una nueva vida. Recuerda que perdona es Dios en la persona del sacerdote.
Este sacramento supone examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de enmienda, la confesión y el cumplimiento de la penitencia. Te proponemos aquí el siguiente examen de conciencia para revisar- nos sobre el mal cometido y el bien omitido; nuestras faltas con Dios, contra el prójimo y contra nosotros mismos.
En relación con Dios
¿Me dirijo a Dios sólo en caso de necesidad? ¿Participo regularmente en la Misa los domingos y días de fiesta? ¿Comienzo y termino mi jornada con al menos una pequeña oración? ¿Blasfemo o menciono en vano el nombre de Dios, de la Virgen, de los santos? ¿Me he avergonzado de manifestarme católico, creyente, practicante? ¿Qué hago para crecer espiritualmente, cómo lo hago, cuándo lo hago? ¿Me revelo contra los designios de Dios? ¿Pretendo que sea Él quien haga mi voluntad o corresponda a mis oraciones o mi entrega?
En relación con el prójimo
¿Sé perdonar, tengo comprensión, ayudo a mi prójimo? ¿Juzgo sin piedad con mis pensamientos y mis palabras? ¿He calumniado? ¿He despreciado a los humildes, a los indefensos, a los necesitados? ¿He robado? ¿He sido corrupto, he amparado la corrupción, o incitado a otros a cometerla? ¿Soy envidioso, colérico, o parcial? ¿Me preocupo por los pobres y de los enfermos? ¿Incito a otros a hacer el mal? ¿Observo la moral conyugal y familiar enseñada por el Evangelio? ¿Cómo cumplo mi responsabilidad de la educación de mis hijos? ¿Honro, me preocupo y visito a mis padres? ¿He rechazado o no he defendido la vida recién concebida? ¿He colaborado a hacerlo? ¿Respeto el medio ambiente? ¿Cumplo con mis deberes de ciudadano, formándome para elegir con responsabilidad a los gobernantes que trabajen y garanticen el bien común y las libertades propias de los hijos de Dios?
En relación conmigo mismo
¿Soy un “poco” mundano y sólo un “poco” creyente? ¿Como, bebo, fumo o me divierto en exceso? ¿Me preocupo demasiado de mi salud física y de mi apariencia? ¿Soy materialista, es decir me preocupa demasiado el tener? ¿Cómo utilizo mi tiempo? ¿Soy perezoso? ¿Lo que ya me cuesta, lo hago? ¿Me quejo continuamente de todos y de todo, del frío, del calor, del cansancio, del trabajo……etc.? ¿Prefiero ser servido que servir? ¿Amo y cultivo la pureza de corazón, de mis pensamientos y de mis acciones? ¿Nutro venganzas, alimento rencores? ¿Soy misericordioso, humilde, y constructor de paz? ¿Felicito a los que son mejores que yo? ¿Soy envidioso?
Acto de contrición
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío en que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis pecados, y me has de llevar a la vida eterna.
