El pequeño pueblo medieval de Asís construido sobre el monte Subasio en definitivo es uno de mis lugares favoritos a peregrinar. No se muy bien como decirlo pero tiene un aire muy especial, creo que esta relacionado los santos que habitaron ahí, Santa Clara y San Francisco, podemos ahora también incluir en la lista al joven beato Carlo Acutis.
Cuando te internas en el pequeño pueblo, encuentras grandes joyas para la fe imperdibles si vas como peregrino. Hoy quiero platicarte un poco especialmente de 5 lugares que debes conocer en Asís.
1) La Basílica de San Francisco
Esta compuesta por dos iglesias, una sobre la otra, la basílica inferior y la superior. Hasta lo mas profundo de la construcción se encuentra la cripta donde esta la tumba de San Francisco, el pobrecillo de Asís. Cuando entras a ese lugar si vas con corazón dispuesto, puedes experimentar como se conmueve tu interior al rezar delante de los restos de un gran amigo de Jesús, que vivió buscando hacer vida el Evangelio.

La cripta, es un lugar de oración, de hecho en el centro se encuentra algo que pareciera un gran pilar de piedra, ahí dentro se encuentra la caja de madera que contiene los restos de San Francisco y justo debajo de el, esta el Sagrario. Esta cercanía entre Jesús eucaristía y Francisco casi nos grita su cercanía en la vida, en la muerte y en la eternidad.

Al subir de la cripta te encuentras en la basílica inferior, toda entera llena de murales que muestran el evangelio, casi pareciera una biblia pintada. También se puede encontrar un pequeño museo donde podrás ver los objetos personales de Francisco, vestimenta, calzado, la regla y otros objetos que nos ayudan a acercarnos a la sencillez de la vida del santo.

Al subir un poco mas ingresas a la basílica superior que impacta por los las obras pictóricas de Giotto, Cimabue, Simone Martini y Pietro Lorenzetti. Que por medio de la pintura se relatan algunos de los capítulos mas importantes de su historia. El techo de la basílica esta todo pintado como si fuera una noche estrellada, te acerca a el amor de Francisco por la naturaleza que descubría como regalo de amor del Creado.
2) La Iglesia de la Spogliazione
Comenzando a subir por las callecitas de Asís, vale la pena desviarse de la ruta principal a una Iglesia que ha cobrado una importancia mayor desde la beatificación del joven Carlo Acutis, porque ahí se encuentra su cuerpo.

La Iglesia se encuentra en donde habría vivido Francisco el despojo de todo, en esa plaza frente a la Iglesia entrego a su padre su ropa y posesiones, para abrazar a la que el llamaría la dama pobreza, decidiendo vivir pobre para Cristo, dependiente de Dios y confiado completamente en Él.
Después se construyo la iglesia de la Spogliazione para conmemorar ese momento de su historia. Y ahora en esa misma iglesia el año 2020, fue trasladado el cuerpo del beato Carlo Acutis, que por su pedido solicitó que al morir quería descansar en el pueblo de San Francisco. Carlo Acutis fue un adolescente nacido en Inglaterra pero creció en Italia, sus padres pasaban los veranos con toda la familia en Asís, ahi adquirio cercanía con los santos del pueblo. Vivio sus 15 años con gran amor a Cristo y a la Iglesía. Enfermo a sus 14 años de leucemia y ofrecio toda su enfermedad y sufrimientos “por el Señor, el Papa y la Iglesia”.

Es hermoso entrar a esta iglesia y encontrarte con el jovencito de Cristo, de nuestra época, ahí se encomiendan todos los jovenes y adolescentes para que asi como Carlo en la cotidianidad de la vida de joven descubrió en la Eucaristía la autopista al cielo, en los pobres sus hermanos y en la Iglesia el tesoro mas grande para la vida.
3) Basílica de Santa Clara
Se continua subiendo por Asís y te encontraras con otra gran basílica, donde se encuentra el cuerpo incorrupto de Santa Clara, la hermana espiritual de San Francisco.

Se trata de una Basilica hermosa y sencilla, tiene una reliquia muy especial en su interior, el original Cristo de San Damián, que fue el que hablo a Francisco y le dijo “Francisco, reconstruye mi iglesia”, al entrar a la capilla donde se encuentro el crucifijo, vale la pena preguntarle a Jesús, ¿qué quieres que haga por ti?, El se encargara de ensanchar tu corazón.

El Cristo de san Damian es distinto a otros que hemos visto, es de estilo bizantino, esta crucificado con el costado abierto pero los ojos abiertos. Podemos decir que se trata de un Cristo crucificado, resucitado y glorioso.

Cuando bajas a la cripta te encuentras con el cuerpo de Santa Clara, que al igual que San Francisco fue atraída por Jesús, abandono todo por amor a Cristo y entro al claustro para vivir en continua, acción de gracias, oración, alabanza y suplica todo ofrecido con tanto amor al Padre.
4) Convento de San Damián
Saliendo del pueblo de Asis se comienza a bajar el monte del lado donde se encuentra la basilica de Santa Clara, te vas internando al campo, lleno de vides, olivos y cipreses que hacen del paisaje un gran pretexto para alabar a Dios en toda su creación.

Ahí en medio del campo se encuentra el convento de San Damian. Que había sido en su origen una capilla destrida en tiempo de Francisco con la que el se topo y donde encontraría al Cristo de San Damian.

Ahí se sucito en maravilloso encuentro entre Francisco y Cristo que le hablaba. Cuando escucho “recontruye mi iglesia” al principio lo entendio literalmente y puso manos a la obra para reconstruir justo esa iglesia. Después se convertiría en el convento de Clara y sus hermanas que se le unieron a la aventura de ser esposas de Cristo en el claustro. Y ahí mismo murió la santa.

5) La Basílica de Santa María de los Ángeles y la Porciúncula
Al bajar del monte de Asís llegas al valle donde se encuentra la gran Basílica Patriarcal de Santa María de los Ángeles que fue levantada para custodiar la pequeña Porcincula. Porciúncula significa pequeña porción; se trata de una pequeña capilla que también fue reconstruida por el santo y que se convertiría en el centro de misión y vida comunitaria de Francisco y los hermanos que se le unieron. Ahí vivío la mayor parte de sus años de vida entregada a Cristo y al Evangelio, fue el primer convento franciscano donde buscaban vivir la regla basada en el Evangelio.
La Porciúncula era la capilla que se encontraría en el centro y alrededor pequeñas chozas donde vivian los hermanos frayles. De ese lugar salían de misión y regresaban a contar la maravillas que Dios había obrado. A un lado de la Porciúncula se encuentra la capilla del transito, lugar exacto donde murió Francisco.


Espero que después de leer e imaginarte este precioso lugar te decidas a peregrinar y encontrarte con nuestros hermanos que ya gozan del cielo y al contemplar su vida descubramos que la santidad es una llamada para todos.


