¡Bendecido jueves Eucarístico Familia Peregrina! Hoy celebramos universalmente en la Iglesia la Solemnidad del Corpus Christi. Esta ocasión tan especial nos invita a profundizar en el misterio de la Eucaristía, corazón de nuestra fe católica. Queremos llevarlos en esta entrada en un viaje espiritual a través de tres Milagros Eucarísticos que han dejado una huella indeleble en la historia de la Iglesia: los prodigios de Siena, Casia y Orvieto.
Iglesia de San Francisco en Siena
En las vísperas de la Solemnidad de la Asunción de María, el 14 de agosto del año 1730, Jesús en la Eucaristía fue profanado en este Iglesia franciscana de la ciudad de Siena. Docientas veintitrés hostias consagradas, fueron robadas en el copón de plata donde estaban reservadas. Tres días después las hostias se encontraron en la alcancía de las limosnas de la Iglesia de Santa María en Provenzano y en un acto de desagravio, fueron regresadas en procesión solemne a la Iglesia de San Francisco.


Contra toda ley física, química y biológica, las hostias se conservan enteramente frescas y sin rastro de descomposición hasta el día de hoy. Los estudios científicos que se han realizado corroboran el milagro. El día 17 de cada mes se realiza una adoración eucarística en recuerdo del hallazgo de las sagradas hostias.
Milagro Eucarístico en la Basílica de Santa Rita en Cascia
Debajo de la Basílica de Casia, junto al Monasterio se resguarda un milagro Eucarístico del año 1330. El ahora Beato Simone Fidati, era un fraile agustino y confesor en el convento de Cascia. Un día vino a él un sacerdote a confesarse. Dijo al beato que había caído en la rutina de celebrar la Eucaristía y había perdido la credibilidad en la presencia real de Cristo.

A aquel sacerdote le habían pedido llevar la comunión a un enfermo, por su incredulidad decidió guardar la hostia consagrada en el breviario y no con reverencia en el portaviático. Al llegar con el enfermo, en el momento de abrir el libro para darle la comunión encuentra las dos páginas que envolvían la hostias manchadas de sangre. El obispo local verificó el milagro, hoy una página se encuentra en Perugia y la otra en Cascia.
Milagro Eucarístico de Bolsena, hoy en Orvieto
Orvieto es una ciudad de la región de Umbría, en cuyo centro histórico de claras reminiscencias medievales, sobresale sobre todo su hermosa catedral de estilo gótico italiano. Esta Catedral famosa por su fastuosa fachada, fue mandada a construir en 1290 por el Papa Urbano IV como relicario del milagro eucarístico de Bolsena, que lo motivó incluso unos años antes, a instituir en la Iglesia Universal, la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo o “Corpus Christi”.

El Milagro acaeció en el año 1263, cuando un sacerdote de nombre Pedro, había venido desde Praga en peregrinación a Roma, para pedir más fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Cuando estaba celebrando la Santa Misa en la capilla de Santa Cristina, la hostia consagrada sangró y manchó el corporal y el mármol camino a la sacristía. Hasta el día de hoy, este corporal, es procesionado por las principales calles de Orvieto, en la solemnidad anual de “Corpus Christi”.
Los Milagros Eucarísticos no solo fortalecen nuestra fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, sino que también nos llaman a renovar nuestro amor y reverencia por este sacramento, el regalo más sublime que Cristo nos ha dejado.

Recordemos en este mes de la Virgen María, que en sus apariciones, ha enfatizado la importancia de reparar los ultrajes cometidos contra la Eucaristía. Ella nos insta a acercarnos con devoción a recibir a Jesús y a orar por aquellos que han perdido la fe en este misterio tan grande. Siguiendo su maternal consejo, terminemos este mes renovando nuestro amor por la Eucaristía, participando con mayor fervor en la Santa Misa, dedicando tiempo a la adoración eucarística y promoviendo actos de reparación.


Jesus Eucaristia esta vivo y vive entre nosotros. Y mas cuando Comulgamos.
Amen.
Gracias por su comentario. ¡Viva Jesús en la Eucaristía!