La Iglesia del Primado, fue construida en el año 1933 sobre ruinas antiguas de una iglesia del siglo IV. Resguarda una roca denominada en latín “Mensa Christi”, en español “La Mesa de Cristo”. La roca nos recuerda el lugar donde Jesús, después de la Resurrección, comió con sus apóstoles luego de la pesca milagrosa. Después de la cena, le confirma a Pedro su vocación de apacentar a su rebaño (Jn. 21, 1-23)

Evangelio según san Mateo (Jn. 21, 15-19)
Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos.» Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas.» Le dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas. «En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras.» Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme.» Palabra de Dios.