Hoy celebramos la fiesta litúrgica de Santa María Goretti y quiero compartirte mi testimonio de los lugares ligados a esta joven santa. He tenido la bendición de peregrinar a Roma en varias ocasiones, y cada viaje ha sido especial. Sin embargo, hay una experiencia que marcó profundamente mi corazón: la visita a Le Ferriere y a la Basílica de Nuestra Señora de las Gracias en Nettuno, dos lugares estrechamente ligados a la vida, martirio y glorificación de María Goretti.
Ambos destinos, situados a unos 70 kilómetros de Roma, pueden visitarse en una excursión de un día y son altamente recomendables, sobre todo para jóvenes peregrinos. El testimonio de María Goretti, una niña de once años que prefirió morir antes que pecar y que murió perdonando a su agresor, sigue tocando almas con su pureza, valentía y fe heroica
Le Ferriere: el lugar del martirio de María Goretti
En el pequeño pueblo de Le Ferriere, María Goretti vivía con su familia. Fue allí donde, el 5 de julio de 1902, sufrió el ataque que la llevaría a la muerte al día siguiente. Este lugar conserva hoy la memoria viva de su sacrificio. Con un grupo de jóvenes, tuve la oportunidad de celebrar la Eucaristía en el mismo salón donde ocurrió el martirio, convertido ahora en una humilde capilla.

Celebrar la Misa en Le Ferriere, en el mismo sitio donde María Goretti entregó su vida por fidelidad a Dios, fue una experiencia profundamente conmovedora. Sentir su presencia espiritual en ese lugar generó un silencio reverente y una conexión directa con su testimonio.
Las hermanas pasionistas custodian con amor este espacio. Recuerdo especialmente a la Hermana María, una religiosa mayor que nos ofreció una explicación clara y emotiva sobre la vida de María Goretti, transmitiendo su humildad, pureza y su amor a Cristo con una ternura que conmovió a todos.

La Basílica de Nuestra Señora de las Gracias en Nettuno: la gloria del testimonio
Muy cerca de Le Ferriere, en la costa de Nettuno, se alza la Basílica de Nuestra Señora de las Gracias y Santa María Goretti, donde reposan los restos incorruptos de la santa. En esta iglesia, bajo el altar mayor y dentro de una urna de cristal, se conserva el cuerpo de María Goretti, signo visible de su vida entregada y glorificada.
La visita a la Basílica de Nuestra Señora de las Gracias con mi grupo fue un momento de recogimiento profundo. El silencio, la oración y la presencia física de María Goretti nos ayudaron a contemplar el misterio de una santidad vivida desde la infancia y sostenida hasta el martirio.

Este santuario no es solo un lugar de memoria, sino de gracia. Muchos peregrinos, especialmente jóvenes, encuentran aquí consuelo, esperanza y fuerza para seguir luchando por la pureza, el perdón y la fidelidad en un mundo que muchas veces ignora estos valores.
¿Por qué visitar Le Ferriere y la Basílica de Nuestra Señora de las Gracias?
- Le Ferriere permite vivir el martirio de María Goretti en el mismo lugar donde ocurrió, haciendo de la Eucaristía una experiencia viva de entrega y comunión.
- La Basílica de Nuestra Señora de las Gracias ofrece el testimonio visible del cuerpo de María Goretti, interpelando con su pureza, valentía y perdón.
- Ambos lugares invitan a una espiritualidad sencilla, accesible, profundamente humana y cristiana.
- Son espacios ideales para peregrinos jóvenes, pues confrontan las preguntas esenciales de la vida: ¿Qué significa ser fiel hoy? ¿Qué implica perdonar de verdad?
Una peregrinación que deja huella
Si estás planeando una peregrinación a Roma, no dejes fuera Le Ferriere y la Basílica de Nuestra Señora de las Gracias. Ambos lugares forman un itinerario de fe, de memoria viva y de profunda transformación interior. Allí, María Goretti no solo es recordada: se hace presente, toca el corazón y guía al peregrino por el camino del Evangelio.

