Cada 29 de agosto, conmemoramos en la Iglesia el martirio de San Juan Bautista, una figura central en el cristianismo, conocido como el Precursor de Cristo. Entre los lugares santos que han sido testigos de eventos bíblicos significativos, Maqueronte ocupa un lugar destacado, aunque es poco conocido. Esta fortaleza-palacio, situada en una colina al este del Mar Muerto, en la actual Jordania, fue el escenario del encarcelamiento y martirio de San Juan Bautista por orden de Herodes Antipas.

El Martirio de San Juan Bautista
Los Evangelios narran cómo San Juan, después de denunciar públicamente el adulterio de Herodes con Herodías, fue encarcelado. Durante un banquete en honor del rey, la princesa Salomé, hija de Herodías, danzó para Herodes y, por influencia de su madre, pidió la cabeza de Juan Bautista como recompensa. Aunque Herodes vaciló, la petición fue cumplida, sellando el destino del Bautista en la siniestra fortaleza.

El nombre de Maqueronte, derivado del griego makhaira (espada), subraya la tragedia de este lugar, que se erige como el «Gólgota» de San Juan Bautista. La historia de su martirio es confirmada tanto por los Evangelios de Mateo y Marcos como por el historiador judío Flavio Josefo, quien escribió sobre este evento en el siglo I. Eusebio de Cesarea en el siglo IV, en su obra «Historia Eclesíastica» incluso confirma Maqueronte como el escenario del martirio del Precursor del Señor.
Redescubrimiento arqueológico
Durante siglos, Maqueronte quedó en el olvido tras su destrucción por los romanos al final de la Primera Revuelta Judía. No fue hasta 1968 que el arqueólogo alemán August Strobel descubrió los restos de la muralla romana en el lugar, iniciando una serie de investigaciones arqueológicas. Los arqueólogos franciscanos Virginio Canio Corbo y Michele Piccirillo contribuyeron a las investigaciones. Fue gracias a los estudios liderados por Győző Vörös desde 2009, se ha profundizado en la comprensión de la importancia histórica y espiritual de Maqueronte.

Destino de peregrinación
Hoy, dos mil años después, los peregrinos pueden visitar este sitio y revivir la historia que resuena con la valentía y el sacrificio de San Juan Bautista. En nuestra ruta «Del Moisés al Mesías», que abarca Egipto, Jordania y Tierra Santa, Maqueronte se presenta como una parada imprescindible. Situado a unos 50 km del Monte Nebo, donde Moisés divisó la Tierra Prometida, Maqueronte ofrece una oportunidad única para meditar y rezar en un lugar que ha sido testigo de un capítulo crucial en la historia de la salvación.

Peregrinar a Maqueronte es caminar sobre los últimos pasos del profeta Juan, es tocar la historia, es sentir el peso del Evangelio en su forma más tangible. Este 29 de agosto, te invitamos a recordar a San Juan Bautista y a considerar una visita a este sagrado lugar donde su voz, que clamaba en el desierto, encontró su último eco.



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