En el estado mexicano de Jalisco, el Santuario de Santo Toribio Romo recibe cada año poco más de un millón de peregrinos. Muchos de ellos son migrantes y piden la intercesión de este sacerdote mártir de la Guerra Cristera. En esta entrada te queremos platicar más sobre la vida de Santo Toribio y de su santuario.
Santo Toribio nació el 16 de abril de 1900, en la ranchería de Santa Ana de Guadalupe, municipio de Jalostotitlán en el Estado de Jalisco, México. Nació en una familia fervientemente católica. Fue acólito en su parroquia, desde niño asiduo a la oración y las visitas a Jesús Sacramentado.

En 1922 fue ordenado sacerdote y celebró su primera misa en la parroquia de Santa Ana Guadalupe. Apasionado de la Eucaristía pidió muchas veces: «Señor, no me dejes ni un día de mi vida sin decir la Misa, sin abrazarte en la Comunión».


En 1926 dio inicio en México la Guerra Cristera. Fue un enfrentamiento armado entre el gobierno mexicano y fieles católicos tras la promulgación de leyes que atentaron contra la libertad religiosa. Templos en todo la nación mexicana fueron cerrados, el culto público prohibido, muchos seminaristas y clérigos fueron deportados del país. Se calcula el saldo de doscientos cincuenta mil muertos, entre ellos mártires laicos y sacerdotes.
En este contexto se desarrolló el ministerio del Padre Toribio. Se encontraba en Cuquío al inicio de la guerra. En 1927 fue nombrado párroco en Tequila. Vivía escondido en una barranca y en una destilera celebraba la Eucaristía a escondidas. Lo acompañaba su hermano menor, Román Romo, quien también era sacerdote.
El 24 de febrero de 1928 trabajó toda la tarde y noche para poner al corriente los libros parroquiales. La madrugada del sábado 25 de febrero estaba agotado por lo que decidió descansar para celebrar la Eucaristía más tarde. Un grupo de agraristas y soldados entraron en su habitación y dispararon contra él. Logro incorporarse, pero recibió otro disparo en la espalda. Aquella mañana recibió la corona del martirio, fue canonizado en el año 2000 por el Papa Juan Pablo II. Su fiesta litúrgica se celebra el día de su martirio, 25 de febrero.
Jalostotilan se encuentra a media hora del Santuario de Nuestra señora de San Juan de los Lagos, el segundo Santuario Mariano más visitado de México después de Guadalupe. Aquí, a Jalostotitlán, peregrinan cada año más de un millón de peregrinos. Muchos de ellos migrantes en Estados Unidos que regresan para dar gracias a Santo Toribio por haberlos asistido mientras cruzaban la frontera norte entre México y Norteamérica.

El patronazgo de Santo Toribio Romo sobre los migrantes nace del testimonio de un migrante que se había perdido en el desierto fornterizo. Un hombre le salió al encuentro, le proporcionó agua y le indicó el camino para llegar a su destino. El migrante preguntó a aquel hombre dónde podría verlo para agradecer su ayuda. El hombre le dijo que lo buscara en Santa Ana de Guadalupe, Jalisco.

Cuando aquel migrante pudo viajar a México y agradecer a aquel hombre, se encontró que se trataba del mismo padre Toribio Romo, que había muerto en la guerra Cristera, su foto estaba en la capilla del pueblo donde se le veneraba como martir de Cristo Rey. Por esto el Padre Toribio comenzó a ser venerado por muchos migrantes que piden su intercesión.
Hay en día Santa Ana de Guadalupe sigue siendo un pequeño poblado de apenas 300 habitantes, pero que recibe a más de un millón de peregrinos cada año desde que Santo Toribio fue canonizado en el 2020. Aquí hay un santuario dedicado al mártir de gran capacidad y aquí se encuentran sus reliquias.
Este Santuario es un destino dentro de la Ruta Cristera, que puede incluir también otros santuarios e iglesias, como la Basílica de San Juan de los Lagos o Sahuayo, donde se venera a San José Sánchez del Río.

Si te gustó este post, comparte con tu familia y amigos, recuerda suscribirte para recibir a tu correo nuestros artículos sobre destinos de peregrinación católica en todo el mundo

