Al este de Jericó (Betania en tiempos de Jesús) se encuentra el lugar del bautismo de Jesús en el río Jordán, recibido de manos de Juan el Bautista. (Mt. 3,13-17; Mc. 1,9-11; Lc. 3, 21-22; Jn. 1, 29-34). El río fluye en medio de los límites territoriales de Israel (al oeste) y Jordania (al este) y por ellos los santuarios de las distintas denominaciones cristianas se encuentra aquí en ambos lados del río.

El lugar, es conocido en lengua árabe como “Qasr al-Yahud”, que significa “fortaleza de los judíos”.

La tradición y las excavaciones realizadas indican además que este habría Iglesias en el lado Jordano del Santuario de Qasr al-Yahud en río Jordan, Betania de Jericó sido el lugar del paso de los israelitas del Éxodo hacia la Tierra Prometida (Jos. 3,14-17). Un paso trascendente como el del mismo bautismo para cada hijo de Dios.

Evangelio según san Mateo (Mt. 3, 13-17)
En aquel tiempo, vino Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: «Soy yo el que necesito que Tú me bautices, ¿y Tú acudes a mí?». Jesús le contestó: «Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia». Entonces Juan no se lo impidió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre Él. Y vino una luz de los cielos que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco». Palabra de Dios.