Por Lupita Chavira
Reflexionemos las Siete palabras de Cristo en la Cruz durante su dolorosa agonía, ¿Qué nos dicen el día de hoy?…
- «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen»
Es difícil perdonar. El dolor, el orgullo, la dignidad, cuando es violentada pide “justicia”, buscando “reparación”, exige a veces “venganza”… pero ¿perdón?
Dios en la cruz es capaz de creer que hay esperanza para quien clava en una cruz a su semejante… todo ser humano conserva su capacidad de amar en las circunstancias más adversas. Dios me sigue perdonando hoy por cosas en mi vida que destruyen, hieren, por mi pecado. Pero yo ¿He perdonado alguna vez? ¿Hasta dónde creo que la gente puede equivocarse y seguir siendo digna de confianza?

2. «Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso»
Una promesa para las cruces injustas, pesadas, en el dolor, la soledad, la duda, la incomprensión, el llanto…
Para la misericordia divina, nunca es demasiado tarde. Cuando todos han descartado al desgraciado, el juicio implacable del mundo ha cumplido su sentencia; el pasado desaparece para no quedar más que un “hoy” que se transforma en eternidad.
3. «¡Mujer, ahí tienes a tu hijo! [Luego dijo al discípulo] ¡Ahí tienes a tu madre!»
La nueva familia se estrecha al pie de la Cruz, donde el dolor no se esconde, pero enjuga las lágrimas con el más delicado cariño.
No estamos solos, ni en las horas más oscuras. Amigos, madres, hijos, parejas están al pie de la misma cruz. Pero ¿Ayudas a otros en los momentos difíciles? ¿Quién puede contar contigo?

4. «¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?»
¡DIOS MÍO! La confesión más dura del Evangelio. Particularmente este año hemos tenido momentos de noche oscura, de depresión, inseguridad, angustia. Y nos muerde la soledad, el fracaso, la miseria propia y ajena. Más de uno hemos tenido esta pregunta ¡Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?! La duda no es inhumana, tampoco el miedo. El reto está en no ceder, no rendirse y seguir adelante.
5. «Tengo sed»
Grita el hombre con la garganta reseca, “Pan” pide el niño con la panza inflada de aire y hambre, “Paz” pide el refugiado, “Casa” pide el sin techo, “Trabajo” el joven que siente que fracasa. “Salud” el enfermo. Dios nos enseña a no rendirnos, ahí donde pareciera que ya no hay nada que esperar.

6. «Todo está cumplido».
TODO está cumplido, Ha triunfado el amor. La misericordia ha decretado su juicio. Nada es imposible para el que ama, para el que se adhiere con Jesús en la Cruz.
7. «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu».
No sólo en la muerte, sino cada día… quiero arriesgar y adherirme a tu proyecto. Quiero sentir que tus manos curan, acarician, sanan, sostienen…. firmes y tiernas a la vez.
En este día pensemos…
¿Qué está cumplido en tu vida?
¿Qué huellas vas dejando en los corazones de los tuyos?

