Así es el lugar donde vivió Santa Rita de Cascia, la santa que fue esposa, madre, viuda y religiosa

Cascia es uno de los lugares más hermosos para peregrinar en Italia. Sin duda este pequeño poblado debe su fama Santa Rita quien nació en Rocaporena pero vivió en Cascia 44 años de su vida, en el convento agustino que hasta hoy podemos visitar. Te invitamos a leer completo este artículo para que conozcas más sobre la vida de Santa Rita y sobre este destino de peregrinación.

Cascia, es una pequeña localidad ubicada entre las montañas de la región italiana de Umbría. Para poner una referencia, pertenece a la región de Umbría, la misma a la que pertenece Asís. Entre Asís y Cascia toma más o menos una hora trasladarse en transporte privado. El poblado de Cascia de apenas más de tres mil habitantes se eleva en una pequeña colina boscosa y casi siempre cubierta de niebla.

Grupo de Peregrinos visitando Cascia

A la entrada de la ciudad, una escultura de Santa Rita te da la bienvenida y puedes distinguir la espléndida basílica dedicada en su honor y que además resguarda su cuerpo incorrupto.

Como he mencionado antes, Rita no nació en Casia sino en Roccaporena en el año 1381. Su nombre de pila fue Margherita Lotti. Contrajo nupcias con Fernando Mancini, con quien tuvo dos hijos varones. A raíz de las luchas políticas entre grupos poderosos de la época, su marido fue asesinado.

Margherita perdonó a los asesinos de su esposo, pero sus hijos estaban sedientos de cobrar venganza. Ante esto la futura santa ofreció la vida de sus hijos a Dios antes de verlos morir en pecado. Sus hijos enfermaron y murieron en gracia, sin lograr su objetivo. Ella logró la conciliación pública entre los asesinos y la familia de su marido ¡algo que parecía imposible!

Vista de la Basílica y los pórticos previos al convento

Posteriormente, Margherita se consagró a Dios en el convento agustino de Cascia. ¡También era algo imposible!, ya que por entonces sólo permitían a las vírgenes ingresar a la orden. Pero milagrosamente apareció dentro del convento conducida por san Agustín, San Nicolás de Tolentino y San Juan el Bautista, de quien ella era muy devota. Tomó el hábito en el año 1413, cambiando su nombre por el de Rita.

En este convento vivió 44 años, sirviendo a Dios y sus hermanas con humildad, oración y sacrificio. Los últimos quince años de su vida Nuestro Señor le permitió experimentar el dolor de su pasión llevando un estigma: una herida en la frente de la corona de espinas. Rita murió el 22 de mayo de 1457.

Interior del Convento de Santa Rita en Cascia

Hoy día podemos entrar al convento y encontrar en una sala algunas de las reliquias de Santa Rita. En el patio del convento podemos ver abejas que entran y salen de sus anchos muros. Se les ha nombrado “abejas de Santa Rita”. Una tradición señala que después de su bautismo, entraban y salían abejas de la boca de Santa Rita sin hacerle ningún daño. Por el contrario, depositaban en su boca miel.

Inmediatamente después de su muerte, santa Rita de Cascia era ya venerada como la “Santa de los imposibles” no sólo por lograr una paz impensable entre familias rivales de la ciudad de Cascia, sino que también por el hecho de haber dedicado gran parte de su vida al cuidado de los enfermos de peste sin nunca haber contraído esta enfermedad.

Fachada de la Basílica de Santa Rita
Interior de la Basílica

Hoy, junto al convento de Cascia, visitamos también la Basílica de Santa Rita. Aquí podemos contemplar su cuerpo incorrupto y pedir su intercesión. Debajo de la Basílica de Santa Rita, se resguarda un milagro Eucarístico del año 1330. Dedicaremos una entrada para hablar de este y otros milagros Eucarísticos.

En una urna transparente podemos ver el cuerpo incorrupto de Santa Rita

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