Hoy celebramos la fiesta litúrgica de Santa Catalina de Alejandría a quien está dedicada la iglesia franciscana de Belén y el Monasterio junto al Monte Sinaí, hoy quiero platicarte especialmente de este último porque se ha vuelto una importante meta de peregrinación en Egipto. ¡Te invito a leer completo este artículo!
¿Quién fue Santa Catalina de Alejandría?
Primero que todo, no confundirla con Santa Catalina de Siena, que es muy conocida y venerada en occidente, ella fue una mística y doctora de la Iglesia que vivió en Italia en el siglo XIV. En cambio, Santa Catalina de Alejandría, fue una mártir del siglo IV. Es patrona de filósofos y de todos los oficios relacionados con ruedas.
Santa Catalina nació alrededor de los años 280-290 en la famosa ciudad de Alejandría, que hoy se encuentra en Egipto. Poco conocemos de su vida y mucho de su martirio. Fue una mujer sabia y conocedora de la poesía y la filosofía. Se consagró a Cristo luego de una aparición privada.

En la ciudad de Alejandría el Emperador romano, presidió una fiesta en honor de los falsos dioses. Dio orden de que todos ofrecieran sacrificios a estos dioses. Santa Catalina se negó, y no solo eso, fue al templo pagano e hizo la señal de la cruz, ningún sacrificio. Aún más, trató de convencer el emperador de que el Verdadero Dios es Cristo. Lo hizo con argumentos filosóficos. El emperador le intenta debatir, pero santa Catalina lo vence.
El emperador romano encarceló a Catalina y manda a traer a los más doctos filósofos para enfrentarla. Ella, una vez más, los vence con argumentos filosóficos y los convierte al cristianismo. La misma santa los bautizó. Entonces el emperador ordenó martirizarla con una rueda con navajas empotradas. La rueda se rompió mientras tocaba el cuerpo de Catalina y las navajas volaron al aire matando algunos de sus ejecutores.

Finalmente, santa Catalina fue decapitada el 25 de noviembre del año 303. Era una joven de no más de 25 años. Su cuerpo fue trasladado al Monte Sinaí por los ángeles.
El Monasterio de Santa Catalina en el Sinaí
A los pies del Monte Sinaí, antes de iniciar el ascenso, vemos hoy un magnífico y solitario monasterio ortodoxo que parece una fortaleza. Es el «Monasterio de Santa Catalina del Monte Sinaí”.
El origen del Monasterio se remonta a tiempos de la emperatriz Santa Elena, la madre del emperador romano Constantino. Recordarán que Constantino permitió la libertad religiosa en el Imperio en el año 313, apenas 10 años después del martirio de santa Catalina.
Santa Elena encontró en Jerusalén la Cruz de Cristo y erigió algunas iglesias. También visitó el Monte Sinaí y mando construir una capillita recordando el lugar donde Moisés vio la zarza ardiente que no se consumía, y desde la que Dios le dio la misión de liberar al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto.

En el siglo VI, el emperador Justiniano mandó a construir junto a la capilla de Elena, el «Monasterio de la Transfiguración”. Los monjes descubrieron en una cueva cercana los restos de santa Catalina, en el año 800. Lo que le dio fama al monasterio y lo convirtió en una meta importante de peregrinación para venerar las reliquias de la santa. Entonces se comenzó a llamar indistintamente «Monasterio de Santa Catalina».

Haciendo la Peregrinación “De Moisés al Mesías”, es esencial subir el Monte Sinaí, ahí donde Moisés recibió los mandamientos, y pasar también por “Santa Catalina”. Entrar a este Monasterio es retroceder el tiempo más de mil años. En su interior se resguardan alrededor de dos mil iconos y cinco mil manuscritos, los más antiguos son del siglo V. Cabe destacar el «códice siríaco» un manuscrito en sirio de los los Evangelios, data del año 400. Y un icono de Cristo “Pantocrátor” («Todopoderoso») del siglo VII, es conocido como «Pantocrator del Sinaí».


¿Por qué ha persistido tantos siglos este monasterio?
No solo por su posición aislada y sus impenetrables muros, sino principalmente por su significado para las tres grandes religiones abrahámicas: judaísmo, cristianismo e islam. Los últimos han dominado la región de Egipto desde hace trece siglos. Han venerado el lugar porque en su interior hay un manuscrito atribuido a Mahoma en el que da instrucción de proteger el Monasterio, pues ahí fue resguardado de sus enemigos.

¿Te parece interesante este Monasterio? Espero pronto puedas visitarlo en una peregrinación a Egipto. Si te gusto nuestro artículo, por favor compártelo y suscríbete para seguir recibiendo información relevante de muchos destinos de peregrinación en el mundo.

