Hola. ¿Te estás preparando para peregrinar a Roma? Hay tanto tanto que ver allí que estoy seguro te servirá refrescar algo de la historia que aprendiste en tu escuela. ¡Benvenuti a Roma! ¡Bienvenido a Roma!
El legado de Roma
El legado de Roma es uno de los más ricos e importante del mundo occidental. Del latín, derivaron el castellano, el italiano, el francés, el rumano, el portugués, el catalán. Sus leyes y sus conceptos del derecho y la política son la base del cuerpo y del sistema jurídico de la mayoría de nuestros Estados. Sus construcciones, su ingeniería y urbanismo, son aún la inspiración de nuestra arquitectura, trazas de ciudades y decoración de muchos de nuestros edificios públicos. El calendario, el nombre de los meses, de los días, así como de algunas de nuestras costumbres son herencia de la antigua Roma. ¿Querías una gran peregrinación? ¿Llena de historia? Has elegido bien
Historia de Roma
La Historia de la antigua Roma, va desde su fundación en el 753 a.C. hasta la caída del Imperio Romano de Occidente en el 476 a.C, y se divide en tres grandes fases: Monarquía, República e Imperio.
La Monarquía
Roma nació a orillas del rio Tíber alrededor del año 750 a.C. Eneas, “hijo de Venus”, casado con una de las hijas del rey Priamo, luego de abandonar la ciudad de Troya se habría asentado aquí. Sus descendientes, Rómulo y Remo, a quienes les correspondía el gobierno del reino fueron abandonados por su tío el rey Amulio, en una canasta a las orillas del río Tíber. Una loba llamada Luperca los descubrió y amamantó. ¿Ya lo recuerdas?
Cuando Rómulo y Remo crecieron y quisieron fundar una nueva ciudad, se pelearon y Remo murió. Rómulo se proclamó fundador y primer rey de Roma. Cuando el rey moría los ciudadanos ilustres se juntaban para elegir al sucesor. Es decir que en Roma el poder siempre estuvo en manos de los ciudadanos que se llamaban así mismos los patricios. Los patricios eran de las familias más antiguas de la ciudad. Los más sabios y experimentados formaban un consejo que limitaba el poder supremo del rey conocido como Senado pero, este Senado fue tomando tanto poder y prestigio, que en el 510 a.C. abolió la monarquía.
La República
En la República, el Senado se hizo cargo de la conducción de Roma por casi 500 años. Por lo general, tenía el apoyo del pueblo, aunque cada cierto tiempo, los sectores más pobres, los plebeyos, que querían mejores condiciones de vida, se organizaban para conseguir mayores derechos. Para contener el descontento y conseguir más recursos, los miembros del Senado idearon una estrategia: conquistar otros pueblos. Así fue como, con el pasar de los años, los romanos se expandieron a lo largo de toda la Península Itálica, Grecia, Galia y finalmente la poderosa ciudad de Cartago, dándole el control sobre todo el Mar Mediterráneo. Pero a medida que la extensión y la riqueza de Roma crecían, se hizo cada vez más difícil gobernar. Entonces un general muy exitoso decidió tomar el control absoluto de Roma. Su nombre era Julio Cesar y con él, Roma dio inicio a su época más gloriosa, el Imperio.
El Imperio

Julio Cesar era de una familia patricia pero quería mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos de Roma. A muchos senadores esto no les gustó y organizaron una conspiración. Su muerte generó tal conmoción popular que fue necesario que su hijo Augusto se convirtiera en el primer Emperador romano para terminar con un siglo de guerra civiles, conseguir la paz, bonanza y grandeza imperial. Pero los romanos nunca se conformaron con el territorio y su ambición les obligó a mantener un poderosísimo ejército.
Roma conquistó desde el Océano Atlántico hasta el río Éufrates, y desde Inglaterra hasta el desierto del Sahara. Pero a pesar de las conquistas y de la acumulación de poder y riqueza, las tenciones entre patricios y plebeyos aumentaron y comenzó la decadencia, los circos y los teatros para mantener entretenido y distraído al pueblo. Era la estrategia del “pan y circo”.
Muchas tribus bárbaras se fueron incorporando al imperio generando muchos desequilibrios y diferencias. A fines del s. III d.C, un impero tan grande y diverso se hizo imposible de manejar y se tubo que dividir en dos partes. La parte de occidente con capital Roma, caería en las manos de los bárbaros germanos en el 476 d.C. y la otra mitad se convertiría en el poderoso imperio bizantino con capital Constantinopla. Éste se mantuvo en pie hasta que fue tomado por los turcos en el año 1453.
Disfruta la ciudad de Roma y no olvides que para nosotros la ciudad es la sede la Iglesia católica y del Vicario de Cristo, el Papa y de muchos santos que con su martirio nos heredaron nuestra fe.