Peregrinaciones.blog

Las Casas de Peregrinos en Roma ¡el mejor hospedaje!

¡Mis queridos peregrinos!… les saludo con mucho cariño esperando y se encuentren muy bien y bendecidos por Dios, hoy quiero compartirles la gran experiencia que tenemos al llegar a las casas de peregrinos que nos reciben en Roma

Como bien saben peregrinar no es lo mismo que viajar…peregrinar es ir al encuentro con Cristo a través de los Lugares Santos y sagrados…

Peregrinar

Peregrinar es visitar un lugar o lugares santos y sagrados, generalmente caminando, por motivos religiosos, mandas o un gran anhelo en el corazón, y así poder vivir entendiendo que la vida es un camino que hay que recorrer y nuestra meta, es llagar a disfrutar de la vida eterna que Dios nuestro Padre nos tiene prometida.

Cuando yo tuve la dicha y oportunidad de estar en el seminario diocesano de Guadalajara, algo que me motivo, que trazo mi vida y se quedó fuertemente en mi corazón, fueron las palabras de uno de mis formadores, que decía;

Nosotros no somos ciudadanos del mundo, aquí en la tierra, solo estamos peregrinando, Nosotros somos ciudadanos del Cielo, que es la meta e ideal que buscamos y necesitamos alcanzar al final de nuestra vida.

Por eso cada vez que voy a una peregrinación, recuerdo esas palabras y le pongo el mayor esmero y esfuerzo para llegar hasta al final y a la meta, así como lo estoy haciendo en mi vida personal, luchando y esforzándome para obtener la recompensa.

Porque como siempre lo he dicho…no solo vale la pena llegar hasta el final, sino que vale la propia vida.

Las Casas de Peregrinos…aunque derrepente suenan par algunos a “incomodidad”, en realidad son el mejor lugar para hospedarse en Roma. Cuentan con habitaciones en acomodo individual, doble o triples como en un hotel, con su baño privado, con un comedor…con una recepción, internet…en cuanto a servicios prácticamente son un hotel, administrado y atendido por por alguna congregación religiosa.

Villa María Inés en Roma

Es una casa de peregrinos administrada por las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento, que ofrece hospitalidad durante todo el año en conformidad con los principios pastorales de acogida y servicio a los peregrinos, como todos nosotros que venimos a Roma en peregrinación.

Villa María Inés ofrece un ambiente familiar de alegría y sencillez, donde la atención personalizada es particularmente importante ya que cada peregrino es único para nosotros. Las hermanas te hacen sentir en casa en todos los sentidos, y son un gran testimonio verlas entragadas en el servicio en cada espacio: en la recepción, en el comedor, en la cocina, en el servicio de las habitaciones…

Villa María Inés se encuentra en un lugar tranquilo en el noroeste de Roma, entre la zona Cornelia y Pineta Sacchetti, a solo 5 km del Vaticano. El ambiente de la estructura, es el de Hogar, y de una misión, donde todas las personas de todas las naciones son acogidas con un espíritu de familia y fraternidad como hijos de Dios.

Como lo enseñó la Beata María Inés: “Nuestro espíritu misionero debe ser universal: debe extenderse a todos los pueblos y naciones”.

Las habitaciones son amplias y luminosas, por lo cual nos hacen sentir agusto y cómodos como si estuviéramos en casa, para un alojamiento tranquilo y confortable. Todas están equipadas con calefacción, aire acondicionado, toallas y sábanas súper limpias que todos los peregrinos quedan muy contentos, su baño es privados para cada habitación.

La Comida

La comida que nos ofrecen, es totalmente casera y elaborada con esmero y mucho cariño por las hermanas para cada peregrino que llega a hospedarse, totalmente limpia y de lo necesario para alimentar nuestro cuerpo para continuar peregrinando. Además las hermanas consienten mucho a nuestros hermanos mexicanos preparando ricas salsas y otros guisos con un toque mexicano.

En el comedor las hermanas mismas te atienden, siempre con mucha caridad y regalándote una sonrisa…¡Te contagian siempre de su alegría y juventud!

Capilla

Algo que caracteriza a las casas de peregrinos de los hoteles, es que estás casas tiene su propia capilla, en la cual está siempre Jesús en el Sagrario y los peregrinos se sienten muy bien acompañados y ellos pueden estar en la capilla a la hora que lo necesiten, ya sea al llegar del día que está por terminar para dar gracias por lo vivido y/o al comenzar nuestro día para encomendarse y encomendar todo a nuestro Señor.

Eso es algo que les ha gustado mucho a nuestros peregrinos y nos lo han hecho saber. ¡Tener tan cerca a Jesús! en un lugar apto para platicar con Él

Mi Testimonio de estas casas.

Por último quiero compartirles mi testimonio de fe al estar en estas casas. Cuando llegamos al lugar de descanso que nos corresponde por donde nos encontramos, mis peregrinos y yo tenemos la certeza de que tendremos un buen descanso y una muy buena atención… no de huéspedes sino de peregrinos

El poder sentir la confianza, el trato y la atención de cada persona que nos atiende, me hace sentir en paz y sobre todo muy feliz. El poder visitar las capillas, y el sentir la presencia de Jesús, hace todavía aún más maravillosa mi estancia.

Sin duda una gran experiencia de vida para nuestros peregrinos y para todos los que tenemos la dicha de peregrinar y descansar en estás casas de peregrinos.

Salir de la versión móvil