Peregrinaciones.blog

La hermana Muerte: El Transito del Seráfico padre San Francisco

¡Saludos familia de Peregrinaciones.blog! Hoy celebramos la fiesta de un santo muy querido ¡San Francisco de Asís! Como casi todas las fiestas de los santos la celebramos el día que murieron de este mundo y nacieron para la vida eterna. Es lo que llamamos “Tránsito”. Pero ¿Por qué llamamos a San Francisco “Seráfico padre”? ¿Cómo fue su Tránsito? Te invito a seguir leyendo.

San Francisco, “Seráfico Padre”

San Francisco fue bendecido y especialmente transformado con todos los estigmas de la Pasión de Cristo. Se convirtió así en la imagen viva de Cristo, un “Alter Chistus” (Otro Cristo). Esto sucedió durante la fiesta de la exaltación de la cruz, en la cima del Monte Alverna, en la región de la Toscana.

Monte Alverna, donde san Francisco recibió los estigmas de Cristo

De acuerdo con las fuentes, Francisco fundador o “padre” de los frailes menores, recibió los estigmas de un Serafín con forma de hombre clavado en la cruz y con seis alas de fuego. Una de las razones para nombrarlo Seráfico. Por otra parte, los Serafines, son ángeles que aman con pureza, grado de amor que alcanzó San Francisco. Otra razón por la que se le nombra Padre Seráfico.

San Francisco recibió todos los estigmas de Jesús crucificado

El Tránsito

A los dos años de recibir los estigmas, San Francisco de Asís pidió ser llevado a un lugar de suma importancia en su vida espiritual y de conversión al señor: la Porciúncula en Santa María de los Ángeles. El santo había reconstruido esta pequeña capilla con sus propias manos según las fuentes franciscanas. Fue el lugar de diversos acontecimientos extraordinarios de la gracia de Dios para con el santo y donde inició la orden con sus hermanos.

Ahí, en esa capilla en medio del campo, a las afueras de la ciudad de Asís, San Francisco pido que lo recostaran “desnudo sobre la tierra desnuda” por que incluso en aquel momento de pasaje de esta vida a la siguiente, podía ser tentado y la ira del antiguo enemigo podía desatarse todavía contra de el.

Hoy día se conserva el lugar donde aconteció el Tránsito de San Francisco, dentro de la Basílica de Santa María de los Ángeles

Ahí junto a la Porciúncula, el santo del Señor, cubriendo su estigma del costado, comenzó a consolar y bendecir a sus hermanos que lo asistían durante su encuentro con la “hermana muerte” como a el le gustaba referirse al pasaje de la vida terrenal a la vida eterna.

El santo animaba a sus hermanos diciéndoles “Yo he hecho mi parte, la de ustedes que Cristo se las enseñe”, los exhortaba a vivir el Santo Evangelio y a mantener vivo el espíritu de pobreza, castidad y obediencia, así como de fidelidad a la santa madre la iglesia romana, además agrego que era su voluntad que una vez que su alma abandonara su cuerpo, este fuera dejado sobre la tierra el tiempo necesario para que una persona pueda recorrer cómodamente una milla.

Al momento que su muerte corporal se acercaba, San Francisco no dudo un instante en solicitar a sus hermanos que le fuera leído el evangelio de San Juan que empieza si: “Antes de la fiesta de Pascua…” (Jn 13,1) y después en voz alta exclamó el salmo 141: “Con mi voz yo grito al señor, con mi voz al señor yo suplico” y así continuó hasta llegar al verso final “Me esperan los justos por el momento en el cual me darás la recompensa”

Cuando finalmente se cumplieron todos los misterios, el alma del santo se separo de su cuerpo y fue inmersa en el abismo de claridad divina y el santo se durmió en la paz de su Señor. Uno de sus compañeros, cuentan las fuentes franciscanas, fue bendecido con el don de poder ver con sus propios ojos, el momento en el cual el alma del seráfico padre San Francisco en forma de estrella fugaz asciende y entra al reino de los cielos.

Grupo de peregrinos en la entrada de la Basílica de San Francisco en Asís

Dos años después de su tránsito, el pobrecillo de Asís fue proclamado Santo por el papa Gregorio IX. Antes de subir a la catedra de San Pedro era conocido como el Cardenal Hugolino y fue amigo personal del santo, además protector de su orden. Fray Elías, ministro general de los franciscanos, comienza la magnifica edificación de la Basílica dedicada al “Seráfico Padre” la cual se situada en la bellísima ciudad de Asís.

Tres metas de peregrinación

Hoy, el Monte Alverna, la Capilla del Tránsito en la Basílica de Santa María de los Ángeles y la tumba del santo en la Basílica de San Francisco en Asís, se han convertido en el pasar de los años en meta de peregrinación para miles de files que se identifican con el carisma el estilo de vida tan amado y difundido por el santo.

Tumba del Padre Seráfico al interior de la Basílica de San Francisco en Asís

No perdamos la oportunidad y vayamos también nosotros en peregrinación a aquellos increíbles lugares donde el celo y la radicalidad por vivir el santo evangelio y el amor por el prójimo han transformado y cambiado la vida de muchísimas personas que han encontrado un sentido en el amor de Dios y el servicio a nuestros semejantes.

Fachada de la Basílica de Santa María de los Ángeles, hoy meta de peregrinación

Si te ha gustado la publicación por favor comparte con tus familiares y amigos. Me despido con el saludo franciscano ¡Paz y Bien!

Salir de la versión móvil