En el Campo de los Pastores, muy cerca de Belén, se ha escrito recientemente una nueva página de fe y esperanza para los peregrinos que visitan Tierra Santa. La Capilla de la Inmaculada Concepción, conocida también como la capilla española, ha sido inaugurada oficialmente el pasado 14 de enero, tras un largo proceso de gestación, construcción y cuidado artístico que se extendió por más de cinco años.
Este nuevo espacio sagrado se integra al santuario del Campo de los Pastores, lugar venerado desde los primeros siglos del cristianismo como el sitio donde los ángeles anunciaron a los pastores el nacimiento de Jesús.
Un proyecto pensado para los peregrinos
La renovación del santuario del Campo de los Pastores comenzó a plantearse a inicios del siglo XXI, cuando la Custodia Franciscana de Tierra Santa discernió la necesidad de ofrecer mejores espacios de oración para el creciente número de peregrinos y, al mismo tiempo, proteger el valioso entorno arqueológico vinculado a la noche de la Navidad.
El proyecto tomó forma concreta a partir de 2015 y recibió un impulso decisivo a partir de 2016, bajo la guía de la Custodia de Tierra Santa. En 2018 se aprobó un plan general que contemplaba la construcción de nuevas capillas —algunas subterráneas y otras al aire libre— dispuestas alrededor de un centro simbólico: el lugar donde la tradición sitúa el anuncio del ángel a los pastores.

Dentro de este conjunto, la capilla confiada a España fue dedicada a la Inmaculada Concepción, reflejo de la profunda devoción mariana del pueblo español y de su histórico apoyo a la presencia cristiana en Tierra Santa.
De la primera piedra a la culminación
Las obras comenzaron oficialmente en abril de 2022 con la bendición de la primera piedra. El camino no estuvo exento de dificultades: la pandemia, retrasos técnicos, desafíos económicos y la situación inestable de la región marcaron el ritmo de los trabajos. Sin embargo, gracias a la generosidad de los fieles españoles —que asumieron íntegramente el costo de la capilla— el proyecto siguió adelante sin detenerse.
A finales de 2022 se confió a un artista español la realización del conjunto artístico del presbiterio. Durante 2024 y 2025, las obras pictóricas y escultóricas fueron concluyéndose y bendiciéndose progresivamente, hasta llegar a su culminación en los últimos meses.
La Misa de inauguración
La inauguración oficial tuvo lugar con la celebración de la Santa Misa el pasado miércoles 14 de enero , presidida por el arzobispo de Tánger y concelebrada por el Custodio de Tierra Santa. En la liturgia participaron representantes de España, miembros de la Custodia Franciscana y un grupo de peregrinos españoles que se encontraban en Tierra Santa expresamente para este acontecimiento.
La celebración fue vivida como el cierre de un proceso largo y exigente, pero profundamente marcado por la fe, y como motivo de gratitud por contar con un espacio celebrativo abierto a todos los peregrinos, vinculado tanto al misterio de la Navidad como a la devoción a la Inmaculada.
Un presbiterio que evangeliza
El presbiterio de la capilla ha sido concebido como una verdadera catequesis visual. En el centro se encuentra la imagen de la Inmaculada Concepción, representada según la tradición franciscana, rodeada de símbolos bíblicos y marianos.
A su alrededor, una serie de medallones presenta un recorrido por los principales santuarios marianos de Tierra Santa, mientras que en los muros laterales se representan, por un lado, el pueblo español en oración a María, y por otro, la Familia franciscana, destacando santos y mártires ligados a la espiritualidad de San Francisco.
El conjunto se completa con un Vía Crucis realizado con piedras procedentes de los lugares de la Pasión, y una puerta de acceso concebida como una imagen del cielo, que introduce al peregrino en el misterio de Dios.
Más allá de su valor arquitectónico y artístico, la Capilla de la Inmaculada Concepción se presenta como un signo vivo de comunión, fe y belleza, en un lugar profundamente marcado por el anuncio de la paz. Allí donde resonó por primera vez el mensaje angélico —“Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra”—, esta capilla se ofrece hoy como espacio de oración y esperanza para peregrinos de todo el mundo.
Para quienes peregrinan a Tierra Santa, el Campo de los Pastores cuenta ahora con un nuevo lugar donde detenerse, celebrar la Eucaristía y contemplar el misterio de la Encarnación bajo la mirada maternal de María Inmaculada.