En el corazón de Extremadura, España, se encuentra un santuario que ha sido centro de devoción y peregrinación durante siglos: el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe. Esta imagen de Santa María de Guadalupe, con una rica historia, atrae peregrinos de todo el mundo. En este artículo, exploraremos algunos datos interesantes sobre la imagen de Santa María y el Real Monasterio de Guadalupe en Extremadura, hoy que es el día que se celebra la fiesta de esta advocación mariana.
Guadalupe del Tepeyac en México y Guadalupe de Extremadura en España
El nombre Guadalupe, del que también proviene el nombre de la Virgen del Tepeyac en México, tiene su origen en el nombre del río que se ubica en la provincia de Cáceres, en la región de Extremadura (España): el Río Guadalupe. Algunos historiadores postulan que la Virgen de México se presentó con el nombre de Guadalupe al indio Juan Bernardino porque que los conquistadores de México provenían de esta región, y así identificarían que la Virgen aparecida en el Tepeyac es la misma que ellos ya veneraban en su tierra. Además, curiosamente ambas advocaciones son de piel morena, aunque por diferentes razones.

El origen de la talla de Guadalupe Extremeña
La talla, según la tradición, fue realizada por el apóstol San Lucas. Junto con los restos del apóstol fue trasladada a Constantinopla en el siglo IV. Ya hemos comentado cuando hablábamos de la Virgen de Czestochowa, que San Lucas es el evangelista que más detalles narra de la Virgen María y de la infancia de Jesus. Es como un «retratista» de María y el niño Jesús, por esto se le atribuyen diferentes iconos y esculturas, entre ellas la de Guadalupe también.
Siguiendo nuestra narración. Después de que la imagen de Guadalupe llegó hasta Constantinopla, fue el Cardenal Gregorio, después convertido en el Papa Gregorio Magno quien la habría llevado a Roma en el siglo VI y ya como Papa se la regaló al obispo Leandro, quien a su vez, la trasladó a Sevilla. Ahí se veneró hasta que, en una de las invasiones árabes del siglo VIII, tuvo que ser escondida a orillas del Río Guadalupe.
La Aparición de la Virgen en Extremadura
Fue hasta el siglo XIII que a orillas del río Guadalupe, un vaquero de nombre Gil Cordero, encontró muerta una de sus vacas. La persigno como era costumbre y estando a punto de desollarla para aprovechar la carne, el animal revivió. Fue entonces cuando se le apareció la Virgen, y le indicó que en ese lugar se encontraba una talla suya, y le pidió que se le construyese la ermita que dio lugar posteriormente al poblado de Guadalupe.
El Real Monasterio de Santa María de Guadalupe
Además de la magnífica Iglesia construida en el lugar de la aparición, también se encuentra aquí un antiguo monasterio Jerónimo construido bajo las órdenes del Rey de León y Castilla, Alfonso XI, en 1340 y dedicado a Nuestra Señora.
En este monasterio se encontraban los Reyes Católicos Isabel y Fernando, cuando recibieron al navegante Cristóbal Colón en busca de apoyo para emprender la travesía destinada a encontrar una ruta marítima para llegar a las Indias. Colón, con el apoyo de los reyes, se embarcó y descubrió el continente americano el 12 de octubre de 1492.
Por esto, la Virgen de Guadalupe de Cáceres, es también patrona de la Hispanidad y sale en procesión cada 12 de octubre y cada 8 de septiembre, que además es el día de Extremadura. El Monasterio es Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO
Hoy, 8 de septiembre que celebramos la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe de Extremadura, un día que reúne a peregrinos de todo el mundo en su santuario. Esta fecha marca no solo una devoción histórica, sino también una conexión espiritual profunda que sigue viva a través de los siglos.