Peregrinaciones.blog

El poder transformador de hacer un Diario Espiritual en tu Peregrinación…

Mis queridos peregrinos, nuevamente compartiendo con todos ustedes, un tema de mucho interés, les saludo con mucho cariño esperando y se encuentren muy bien y Bendecidos por Dios.

¿Por qué hacer un diario espiritual?

El cuaderno o diario espiritual en nuestra peregrinación, nos permite plasmar los deseos y pensamientos.

Escribir acerca de nuestras vivencias o sentimientos en nuestra peregrinación, tiene muchos beneficios para nuestro bienestar emocional y espiritual. Podremos descubrir una gran forma que puede ser muy útil para experimentar el paso de Dios en nuestras vidas a través de todo lo que vivimos día con día.

Muchas veces vivimos acelerados, con la rutina de las actividades diarias, cargados de responsabilidades y planeando muchas cosas. Esto nos impide hacer pequeñas paradas para evaluar las dimensiones de nuestra vida, identificar cómo nos sentimos, e incluso recordarnos de agradecer todo lo que recibimos diariamente.

Escribir es una forma que nos permite conocernos y comprender cómo podemos cambiar y mejorar en nuestro interior. Esto nos ayuda a tener mayor claridad, definir objetivos e ir monitoreando el avance de los mismos. Es una ayuda para encontrar soluciones, avanzar en el camino de sentirnos mejor y poder llegar a la Santidad.

El Diario Espiritual, una forma de oración

Algo tan sencillo como escribir, se puede convertir en oración. Es hasta que se intenta que nos podemos dar cuenta de que escribiendo puedo vivir una relación profunda con Jesús, hacerme cada vez más su amigo, escuchar con corazón abierto lo que quiere decirme y transformar mi vida.

Y no sólo esto, sino que se aprende a conocer más, al ver lo que se escribe de días o semanas pasadas se puede identificar como si cada oración fuera una pieza de un rompecabezas, que tenemos que seguir esforzándonos y sobre todo estar más cerca de Dios y junto a nosotros, podemos sentir su gracia que actúa hasta en los detalles más insignificantes de nuestros días.

Al principio quizás no estemos seguros de hacerlo bien, pero poco a poco se aprende a escribir confiando en el Espíritu Santo, nos hace sentirnos más libres de ser uno mismo con Jesús, a veces sin mucho que contar o sin lindas frases o deseos.

¿Cómo hacer el diario espiritual?

  1. ¿Cuáles fueron los acontecimientos más significativos de este día?
  2. ¿De qué te sientes más agradecido?
  3. ¿Dónde sentiste y experimentaste el paso de Dios en lo que viviste?
  4. ¿Qué momentos te hicieron sentir amado y qué acontecimientos pudiste ver como un regalo?
  5. Quizá hubo momentos que te hicieron sentir no muy bien, que fueron desagradables ¿para qué crees que fueron una oportunidad?
  6. ¿Con que actitud empezaras el día de mañana?

Ten en cuenta al escribir tu diario…

Escribir no es sólo para escucharnos, es para dialogar con Alguien más, así que siempre comienza por una oración al Espíritu Santo. Escribir alguna que te ayude a silenciarte interiormente y entrar en oración. Lo importante es pedirle la gracia de ver su actuar en nuestros días.

Siendo uno mismo, como si le contaras a alguno de tus mejores amigos. Puede ser a forma de carta, enumerar situaciones que cargas en el corazón, preguntas, etc.

La mejor manera es leer la Palabra de Dios, es un camino seguro donde no nos perdemos. Te recomiendo ir a los Evangelios o las Lecturas del día, no tengas miedo, es sorprendente como siempre hay algo personal para cada uno de nosotros. Una palabra, una idea, un personaje, algo que te confronta, cualquier cosa que te haya llamado la atención escríbelo, la idea es asimilar nuestra vida con la Palabra de Dios.

Hay veces que te nacerá pedir perdón al ver en lo que has fallado, no tengas miedo, Jesús te recibe siempre con los brazos abiertos. Otras veces te brotará del corazón pedir una gracia especial o simplemente conocer y vivir más el amor de Jesús. Pídele lo que te nazca del corazón.

Trata de identificar lo más valioso que has recibido con esta experiencia de peregrinar o durante tu día. Aunque haya días pesados o dolorosos siempre hay algo que podemos agradecer.

Escoge algo que quieras ofrecerle a Jesús, sea una parte de tus luchas, tus esfuerzos, tu cansancio y pequeñas acciones, lo que te nazca del corazón. Te recomiendo que no te pongas metas altas, sino objetivos y metas que tú puedas cumplir y que sientas que Dios te invita a hacer ese esfuerzo. Recuerda que no estamos solos, Ánimo, cuentas siempre con su gracia y su gran Amor.

Por último…

No olvides escribir la fecha de cada día y hacer un pequeño resumen ya que se termine nuestra peregrinación, ya sea semanal o como te sea más práctico.

Hazlo como un pequeño retiro personal, ya sea en tu casa, en algún parque, frente al Santísimo, donde más te guste y maravíllate de los frutos que Dios hace brotar de tu vida. Si ves que hace mucho no escribes o poco a poco lo dejaste a un lado, simplemente retómalo.

Lo más importante es seguir caminando, sin desanimarse. Lo importante es ver y seguir el camino que has recorrido y la fidelidad de Dios a tu lado.

MI TESTIMONIO DE MI PEREGRINAR Y MI VIDA ESPIRITUAL

Le comparto mis queridos amigos la experiencia que he tenido al poder acompañar a nuestros peregrinos y poder llevar una vida Espiritual en cada lugar recorrido y visitado por nuestra peregrinación.

Es poder experimentar y sobre todo sentir la presencia y cercanía de Dios, Jesús y María y claro guiados por el Espíritu Santo que siempre nos acompaña.

Es renovar siempre, en cada momento y en cada lugar el amor tan grande que Dios nos tiene a cada uno de nosotros sus hijos amados.

Sin duda una gran experiencia de vida para nuestros peregrinos, familias y para todos los que tenemos la dicha de peregrinar, a eso hermosos lugares.

Salir de la versión móvil