¡Bienvenidos familia peregrina! Ya se acerca la Navidad y empezamos las tradicionales posadas que nos hacen recordar la travesía de María y José para llegar a Belén, pero ¿Alguna vez has imaginado como fue el camino que recorrieron María y José de Nazaret a Belén? Ahora te lo voy a contar…
Dice la Palabra de Dios que María y José tuvieron que hacer un largo recorrido hasta Belén, pues tenían que ir a empadronarse a la tierra de José.
José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David, para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.
Lc. 1, 4-5
Cuando vas de peregrinación a Tierra Santa una de las cosas que te cambia, es la perspectiva bíblico geográfica, sobretodo me conmovió mucho descubrir el camino que tuvieron que recorrer en burro, carreta o a pie de Nazaret a Belén se tratan de….¡aproximadamente 115km!

Es importante mencionar que para viajar de Nazaret (norte) a Belén (en el sur), existían tres caminos. A continuación te cuento un poco de cada uno de ellos y de cual fue el que seguramente eligió la sagrada familia caminar.
- Vía Maris, se trataba del camino mas seguro y mas cómodo, era una calzada romana que iba por toda la orilla del mar mediterráneo y bajaba de Galilea a Judá, la situación para una familia judía como la de María y José, era que al ser un camino construido por romanos (paganos), era complicado encontrar alimento y alojo durante la travesía además de que tendrían que pagar algo así una cuota para transitar por ahí.
- Camino por los montes de Samaria, se trataba del camino mas corto, mas directo pero ciertamente también el camino mas inseguro y peligrosos, pues era necesario atravesar la cordillera llena de ladrones. Además que también al ser un camino que atravesaba pueblos samaritanos los judíos no eran bien recibidos.
- El camino del Jordán o del desierto. En las sagradas escrituras le mencionan como la Via Sacra (Is. 35, 8), este camino iba por toda la vertiente del rio Jordán, que cuando se deja el mar de galilea al norte y se continua hacia el sur por el rio Jordán se va ingresando al gran desierto de Judea, es un camino pesado, pues las temperaturas son extremosas, pero siempre esta la seguridad del agua que proporciona el rio a los peregrinos. Este era el camino que recorrían la mayoría de los judíos practicantes para llegar hasta Jerusalén, se bajaba por todo el rio Jordán hasta Jericó y de ahí se subía a Jerusalén. Se trata de un camino que atravesaba poblaciones judías, por ello seguramente José, María y Jesús en el vientre de la virgen lo recorrieron. Podrían entonces tener alojo, alimento de acuerdo a sus costumbres.
Ya de Jerusalén a Belén solo restarían aproximadamente 10km.
Al entrar a Belén se encuentra la Calle de la estrella que “según la tradición cristiana, también es el camino que tomaron José y María” para llegar al pesebre en el que nació Jesús, que hoy se esconde en una venerada gruta en el interior de la basílica de la natividad. Esta arteria, forma parte de la conocida como Ruta de la Peregrinación y es Patrimonio de la Humanidad junto a la Basílica de la Natividad.
Caminar por esta callesita con subidas y bajadas y sus pequeñas banquetas, te ensancha el corazon cuando vas con mirada de peregrino, pensando en que por esa calle José buscaba posada para su esposa que estaba a punto de dar a luz, tantas casas que no le abrieron y no les recibieron… y al mismo tiempo ese camino que fue pisado por los pies preciosos de los santos peregrinos hasta que encontraron un lugar donde reposar, la gruta de Belén que hoy esta resguardada dentro de la Basilica de la natividad.
Ahora imagina todo lo que Dios quiere enseñarnos en este peregrinar, el camino de Nazaret a Belén, es el camino a la navidad. Es necesario ingresar al desierto, volver a lo esencial dejar las banalidades y las cosas superficiales y mirar a María que lleva el vientre lleno del Amor mismo, contemplar a José que cuida y vigila que todo este bien en el camino.
Solo quien peregrina ingresando al desierto con María y José, descubrirá a Dios hecho hombre recostado en el pesebre.
Aquel que quiere caminar verdaderamente hacia la navidad como peregrino, esta llamado a recorrer un camino interior, en el silencio, contemplación y a cada paso en la oración dejarse sorprender por tan gran de amor que Dios ha manifestado queriéndose quedar en medio de nosotros, en Belen y en nuestro corazón.
¡Encamínate a descubrir al Dios hecho un bebe por amor a ti!