Natividad de San Juan Bautista
El lugar del nacimiento de San Juan Bautista (Lc. 1, 57-66.80), precursor del Señor, se localiza al oeste de Jerusalén, en el pueblecito de Ein Karem. La Iglesia actual proyectada por el arquitecto Antonio Barluzzi, fue construida en 1939 sobre restos de las iglesias anteriores, del siglo IV y de las cruzadas. En su interior, una cueva resguarda debajo del altar la inscripción en latín “Hic praecursor Dominisnatus est” (Aquí nació el precursor del Señor). En las paredes del atrio exterior podemos leer escrito en varios idiomas el himno “Benedictus” proclamado por Zacarías después del milagroso nacimiento de su hijo.
La Visitación
Según la tradición, aquí María encontró a su prima Isabel y entonó el Magnificat, un himno de alabanza y reconocimiento a Dios (Lc. 1, 39-56). Además de “La Visitación”, se recuerda aquí el lugar donde fue escondido San Juan Bautista durante la matanza de Herodes a los inocentes, siguiendo la tradición del evangelio apócrifo de Santiago. La iglesia que consta de dos niveles fue erigida por Antonio Barluzzi en 1955 sobre las ruinas bizantinas y de los Cruzados. En los muros del atrio se lee el Magnificat en distintos idiomas, y en los muros de la iglesia superior se representan los dogmas marianos.
San Juan en el Desierto
Conocemos por los evangelios el ministerio bautismal de Juan Bautista en el Jordán (Mt. 3,13-17; Mc. 1,7-11; Lc. 3,21-22). San Lucas recuerda además que San Juan “vivió en el desierto hasta el día en que se manifestó a Israel” (Lc. 1,80) y que así se cumplió la profecía de Isaías “Oigan esa voz que clama en el desierto: preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos” (Is. 40:3-4, Lc. 3:2-4). San Mateo agrega que Juan se vestía con pelo de camello y un cinto de cuero en señal de penitencia, y que su comida eran de langostas y miel silvestre (Mt. 3,4). A cuatro kilómetros de Eim Karem, el lugar del nacimiento del precursor, la tradición
ubica una ermita que señala el lugar donde San Juan se preparó para su ministerio y dio sepultura a Santa Isabel, su madre. En el siglo XII, los cruzados construyeron aquí una iglesia y un convento sobre ruinas del periodo bizantino. A mediados del siglo XIX, el Patriarcado Latino obtuvo el lugar y en 1911 se lo entregó a la Custodia Franciscana. El diseño actual de la Iglesia y monasterio inaugurados en 1922, son obra del arquitecto Antonio Barluzzi.
