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Dos santuarios en Jerusalén nos recuerdan el final de la vida terrena de la Virgen María

¡Les saludo con mucho gusto familia de Peregrinaciones.blog! Hoy que celebramos la Asunción de María, quiero compartirles sobre dos santuarios en Jerusalén que guardan la memoria de la vida final de la vida terrena de la Virgen María.

Antes que todo, quiero recordar que ningún texto bíblico narra la muerte de María, ni de su sepultura o Asunción. Sin embargo tenemos noticias de estos sucesos a través de algunos textos apócrifos, como el Tratado de san Juan el teólogo sobre la dormición de la santa Madre de Dios o la Narración del Pseudo José de Arimatea.

Icono de la dormición o de la Asunción de María

Cabe señalar que recordar la muerte y Asunción de María, nos enseña la Iglesia, es signo de esperanza para los cristianos: así como ella participa en cuerpo y alma de la Gloria del Cielo con su Hijo, nosotros también al final de los tiempos resucitaremos y participaremos de esa Gloria.

Ahora bien, quiero platicarte de los dos santuarios en Jerusalem que recuerdan su muerte y asunción: la basílica de la Dormición y la Tumba de la Virgen María:

Abadía de la Dormición de la Virgen

La Abadía de la Dormición corona el Monte Sion en Jerusalén. Se encuentra muy cerca del Cenáculo. Aqui se formó después de Pentecostés la primera comunidad cristiana de Jerusalén. Por eso aquí, junto a los apóstoles, fue donde la Virgen murió.

Grupo de peregrinos en la iglesia de la Abadía de la Dormición

Desde el siglo V hubo en este lugar una iglesia que fue destruida por los persas en el año 614. En tiempos de los cruzados (siglo XII) en este en el mismo lugar, había una iglesia que abarcaba también el Cenáculo y se llamaba Santa María en el Monte Sión o Hagia Sión. Los musulmanes la destruyeron en el 1187.

Vista exterior de la Abadía de la Dormición en el Monte Sión

Hoy contemplamos en el sitio una Abadía construida en 1898. Aquí reside una comunidad de monjes benedictinos que custodia el lugar. La iglesia de la abadía sobresale por su cúpula cónica y sus campanarios. Debajo de la iglesia hay una cripta en la que destaca una escultura de la Virgen María en el lecho de muerte. El ambiente de la cripta conduce a un momento de oración frente a esta escultura. Actualmente se encuentra toda la iglesia en remodelación, por lo que los peregrinos podrán visitarla hasta el próximo año.

Escultura de la Virgen María en la cripta de la Abadía de la dormición

Tumba de la Virgen María

La iglesia de la Tumba de la Virgen se encuentra a los pies del Monte de los Olivos, muy cerca del Huerto del Getsemaní. Más exactamente en en valle del Cedrón que así como hoy, desde entonces ya era un sitio de enterramientos. En el siglo IV había aquí una iglesia que recordaba la sepultura de la Virgen María. Fue destruída y después reconstruida por los cruzados. A pesar de que después los musulmanes conquistaron la ciudad, dejaron intacto este santuario, pues ellos también veneran a la Virgen María.

Fachada del ingreso a la Tumba de la Virgen María

Hoy el recinto es custodiado por cristianos ortodoxos y armenios. Para llegar hasta la tumba vacía, se ingresa por un pasillo escalonado en descenso. Sobresale la decoración tan cargada de lámparas al estilo ortodoxo. La luz nos recuerda precisamente la vida, la Resurrección. La tumba está cubierta por un pequeño edículo que en su fachada nos muestra el icono de la «Dormición de la Virgen» (el mismo icono que he puesto al inicio), llama la atención cómo aparece la Virgen recostada rodeada de los apóstoles, mientras que Jesús al centro lleva en sus brazos el alma de la Virgen, representada en una niña. La mejor manera de expresar la pureza de su alma.

Tumba de la Virgen
Ingreso por las escaleras que dirigen a la tumba de la Virgen

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