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¡Así es la experiencia de peregrinar en el Monte Carmelo!

¡Familia de Peregrinaciones.blog…saludos desde el Monte Carmelo! Estoy acompañando un grupo y estoy escribiendo estas líneas para platicarte cómo es la experiencia de venir en peregrinación a este hermoso Santuario donde veneramos a la Virgen del Carmen, Estrella del Mar ¡Te invito a leer completa esta nota!

En la ciudad portuaria de Haifa, en la costa del Mediterráneo, se ubica el Monte Carmelo. Guarda la presencia del profeta Elías y también los orígenes de la orden del Carmelo, o Carmelitas.

Elías y el Monte Carmelo

El profeta Elías realizó aquí parte de su ministerio profético en tiempos en que Israel era gobernado por el rey Ajab. Narra el Antiguo Testamento que el monarca contrajo nupcias con la cananea Jezabel, introduciendo la idolatría al dios pagano Baal (1Re. 16, 29-33). Esto provocó que Dios enviara una sequía al pueblo de Israel, produciendo una gran hambruna.

Elías denunció la idolatría de Ajab y comprobó a los profetas del falso Dios Baal, que Yahvé es el verdadero Dios (le recomiendo leer 1Reyes 18, 20-40). Entonces Elías fue perseguido por Jezabel, la esposa de Ajab, (1Re.19, 1-9) y huyó al Monte Horeb. Elías prefiguraba a Juan el Bautista, vestía austeramente, con una túnica de pelo, ceñida con un cinturón de cuero (2Re. 1,8) (Mt. 11, 7-15).

La fundación de los Carmelitas

Hacia el siglo XII, un grupo de eremitas llegó al Monte Carmelo para vivir el carisma del profeta Elías. Cuando en el año 1209, el superior de la naciente comunidad, San Brocardo, recibió la regla por parte de San Alberto obispo de Jerusalén se dio por fundada la Orden del Monte Carmelo y con la orden también la advocación de Nuestra Señora del Carmen.

Fue un 16 de Julio de 1251, que el monje inglés Simon Stock, que había visitado este lugar, tuvo una aparición de la Virgen del Carmen que le entregó el “escapulario”. Una prenda que usan en su hábito los carmelitas y que también los laicos podemos usar en su modo más simple.

El Santuario

El monasterio y la iglesia actual que resguardan una hermosa talla de la Virgen del Carmen y la cueva donde, según la tradición, vivía el profeta Elías, fueron construidos en 1827. La iglesia es también conocida bajo la advocación de “Stella Maris”, que significa “Estrella del Mar”.

Según una tradición cuando los monjes del lugar tuvieron que huir de la invasión musulmana del siglo XII, la Virgen les prometió ser “Estrella del Mar”. Nombre al que los pescadores, marineros y navegantes se han encomendado desde entonces. Por esto ciudades portuarias han sido encomendadas al patrocinio de la Virgen del Carmen.

Peregrinando en el Carmelo

En las vísperas de la fiesta de la Virgen del Carmen he visitado el Santuario de Stella Maris con un grupo de peregrinos. Camino al Santuario rezamos el rosario y conocimos las tres promesas de la Virgen del Carmen a quienes portan el escapulario:

  1. Signo del amor y protección maternal de María.
  2. Ayuda en el momento de la muerte.
  3. Salva del Purgatorio

Primeramente celebramos misa en la capilla del Coro de la Congregación del Carmelo. Ahí donde cada mañana los frailes hacen sus oraciones, laudes, vísperas…es también ahí el Camerín de la Virgen. Se alcanza a ver una ventana por donde suben o bajan la imagen para la procesión anual de la Virgen en las calles de Haifa.

Al final realizamos la imposición de los escapularios, acompañados de un tradicional canto cuyo coro reza ¡Viva María! ¡Viva el Carmelo! ¡Viva el escapulario…prenda del Cielo! Y hemos visitado la Iglesia principal donde se venera la imagen Sagrada de la Virgen del Carmen. También los restos de la cueva, donde de acuerdo con la tradición, vivió el profeta Elías.

Uno de los frailes del convento, Fray José Luis, nos dirigió unas palabras de bienvenida y un mensaje a los peregrinos: «Aprovechad la gracia de este lugar porque aquí la Virgen derrama muchas gracias, como la gracia del escapulario…el escapulario es el signo de la protección maternal de la Virgen, de su ayuda…cuando tenemos los ojos puestos en Cristo, muchos problemas y muchas cosas, toman su cauce, estamos en lo esencial»

Finalmente visitamos el mirador de los jardines Bahaies para contemplar el Mar Mediterráneo, de donde por siglos llegaban los peregrinos para pisar la Tierra Santa, un paisaje inigualable.

¡Bendecido día para quienes llevan por nombre Carmen en el honor de Nuestra Señora!

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