“La Eucaristía es el centro y culmen de la vida cristiana” (LG. 11)
Dios muchas veces se permite que se haga visible lo invisible a los ojos para que muchos crean. La RAE define milagro de la siguiente manera: hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen Divino.
En la Eucaristía ocurre el gran milagro de amor, se le llama transubstanciación, ciertamente no es visible a los ojos generalmente, pero por la fe tenemos la certeza de que en cada misa el pan se transforma en verdadera carne de Cristo y el vino en verdadera sangre de Cristo, por amor. De manera extraordinaria, Dios ha permitido muchas veces un hecho sobrenatural al que llamamos milagro Eucarístico, donde podemos ver con nuestro ojos el echo que creemos por la fe.

Es cierto que el milagro no es necesario, pero Dios lo realiza para que quien duda, crea, para la conversión de los hombres, para confirmar verdades de fe. Son mas de 100 milagros eucarísticos reconocidos alrededor del mundo, que vale la pena investigar y al descubrirlos aumentar nuestro amor con Cristo Eucaristía.
Hoy quiero platicarte de 3 de ellos a los que vale la pena peregrinar, para llegar a adorarle, dejarnos sorprender por su amor y confirmar nuestra fe.
MILAGRO EUCARÍSTCO DE LANCIANO
El primero de todos los milagros Eucaristícos reconocidos y uno de los mas antiguos se remonta al año 750 d. C. Llamado “Milagro Eucaristíco de Lanciano”.
Ocurrió en la ciudad de Lanciano, Italia, cuando un monje de la orden de San Basilio, dudo durante la consagración, en el monasterio de San Longino. De repente, el monje “vio cómo el pan se convertía en carne y el vino en sangre. Pidió a los presententes que se acercaran y adoraran a Jesús que se hacia visible”, señalan los documentos oficiales del Santuario.
Doce siglos después, muchos peregrinos de todo el mundo visitan, adoran y contemplan la reliquia que contiene la hostia del milagro, que en realidad es tejido humano en estado fresco y sangre coagulada, del grupo sanguíneo AB, al igual que la sabana santa que se encuentra en Turin. Es sorprendente que la carne está constituida por tejido muscular del corazón. Según los estudios la carne es un corazón completo en su estructura esencial.
Personalmente al estar delante de este milagro eucaristíco, no me quedo más que llorar de agradecimiento, al redescubrir el amor de Jesús, su corazón vivo que se nos da en cada Eucaristía, no es solo pan, es su corazón, su cuerpo entero. No es solo vino es su sangre que nos da vida.
MILAGRO EUCARÍSTICO DE ORVIETO
En la catedral de Orvieto, Italia se encuentra el milagro eucarístico de Bolsena, que fue mandada a construir en 1290 por el Papa Urbano IV como relicario de dicho milagro, incluso este milagro motivo al Papa, a instituir en la Iglesia Universal, la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo o “Corpus Christi”.
El Milagro sucedió en el año 1263, cuando un sacerdote de nombre Pedro, había venido desde Praga en peregrinación a Roma, para pedir más fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Cuando estaba celebrando la Santa Misa en la capilla de Santa Cristina, la hostia consagrada sangró y manchó el corporal y el mármol camino a la sacristía. Hasta el día de hoy, este corporal, es procesionado por las principales calles de Orvieto, en la solemnidad anual de “Corpus Christi”.
MILAGRO EUCARÍSTICO DE FERRARA
Este Milagro Eucarístico sucedió en Ferrara, Italia, en la Basílica de Santa María en Vado, el día de Pascua (28 de marzo de 1171). El Padre Pedro de Verona, prior de la Basílica, estaba celebrando la Misa de Resurrección. Cuando llegó el momento de la fracción del pan consagrado, la Hostia salpicó tanta Sangre que algunas gotas llegaron a teñir la pequeña bóveda que estaba encima del altar de la celebración.
La bóveda teñida de Sangre fue protegida con la construcción de una pequeña capilla construida en 1595. Aún hoy se la puede apreciar en la monumental Basílica de Santa María en Vado.
Cuando uno peregrina a los santuarios Eucaristícos, es importante no ir de visita o turismo, sino acercarnos con verdadera reverencia, a adorar, agradecer y orar de todo corazón por el milagro de amor que pueden contemplar nuestros ojos en cada Eucaristía.
No te pierdas de visitar estos santuarios y pedirle a Dios que aumente nuestro amor por su cuerpo y su sangre que nos dan vida.