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3 cosas que debes hacer en una peregrinación a Fátima

Peregrinar al Santuario de Fátima en Portugal no es en definitiva una vista turística, es un lugar más bien para el encuentro con Jesús y su Santísima Madre que se apareció a tres pastorcitos el 13 de Mayo de 1917 en Cova da Iria. Además de realizar la visita a los santuarios para participar de la Eucaristía y recurrir la confesión, estas tres actividades son imprescindibles si vas en peregrinación a Fátima.

1. Participar en el Rosario y la Procesión de velas

Cada día por la noche, los peregrinos en Fátima se dan cita en la en la Capilla de las Apariciones, para rezar el Rosario solemne y acompañar con velas a la Virgen en su procesión alrededor el atrio del Santuario.

La Capilla de las Apariciones es el «corazón» del Santuario de Fátima. Aquí fue donde Nuestra Señora habló a los pastorcitos. De las seis apariciones de la Virgen María, cinco sucedieron en este lugar, donde por indicación de la Señora, se construiría una capilla en su honor.

La capilla fue levantada entre en 1919, tras ser dinamitada fue restaurada y reinaugurada el 13 de enero de 1923. El pedestal donde se encuentra la Imagen de Nuestra Señora, señala el sitio donde estaba la pequeña encina sobre la cual la Señora del Rosario apareció.

2. Visitar las casas de los pastorcitos en el Aljustrel

En en el poblado de Aljustrel, a casi 2 kilómetros del Santuario de Fátima, se encuentran las Casas de los tres pastorcitos videntes de la aparición de la Virgen de Fátima. Podemos hoy ver la Casa donde nacieron los Beatos Francisco y Jacinta, los dos hijos más jovenes de la familia Marto. A 200 metros de la Casa de los Marto, está la Casa de Lucía.

En la Casa de Lucía se efectuaron los primeros interrogatorios a los videntes, y en su patio existen aún las higueras a la sombra de las cuales los tres niños pastores saltaban y se escondían cuando eran buscados por curiosos o peregrinos. Pertenece al Santuario desde noviembre de 1996.

Hoy día encuentras cerca de la Casa de Lucía a una de sus primas María de los Ángeles rezando el rosario y saludando a los peregrinos

Cerca de ambas casas hay un Museo inaugurado en 1992. Está instalado en la antigua residencia de Maria Rosa, madrina de bautismo de Lucía. Ahí se pueden observar cuatro núcleos que ayudan a entender la vida cotidiana en la época de las apariciones.

3. Rezar el Viacrucis en Valinhos

Valinhos fue el camino que Lúcia, Jacinto y Francisco seguían desde Aljustrel a la Cova da Iria para pastorear su rebaño. En este camino se han han levantado las 14 estaciones del Viacrucis, que culmina en el el Calvario Húngaro o Capilla de San Esteban. Este lugar es muy especial para meditar en la Pasión de Cristo.

En este camino encontramos además dos monumentos de las apariciones de Fátima. Un conjunto escultórico en el lugar donde el Angel de la Paz se apareció a los pastorcitos en dos ocasiones en 1916. También un nicho que recuerda el lugar exacto de la cuarta aparición de Nuestra Señora de Fátima el 19 de agosto de 1917.

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